miércoles, 16 de agosto de 2017

CRIMEN DE ESTADO EN GUATEMALA



Ilka Oliva Corado[*]

Mucho agua ha corrido desde el 8 de marzo, día del incendio en el Hogar Seguro “Virgen de la Asunción”, en Guatemala. Con ello también una desinformación abrumante, medios que buscan captar la atención de los lectores con los titulares más escalofriantes y notas con tintes amarillistas que menosprecian la vida y la dignidad de las víctimas y sus familias. Ni hablar de ética y humanismo. “Estaban ahí por delinquir” mencionan unos; otro subraya que “aquello era un retrato de familias disfuncionales”, refiriéndose a los padres de familia que al enterarse del incendio llegaron como pudieron al refugio. Artículos, reportajes y relatos detallados desde el punto de vista clasista, del que más tiene, del acomodado.

El Hogar Seguro no es un centro correccional de menores, es un refugio del gobierno de Guatemala, que supuestamente brinda protección a niños, niñas y adolescentes que han sufrido violencia física, emocional y sexual. Situación de abandono y orfandad que los coloca en constante riesgo social. Está ubicado en San José Pinula, a las afueras de la capital guatemalteca. Muchos de los niños que han sido víctimas de explotación sexual, laboral y de adopciones irregulares van a dar ahí; un centro de tortura autorizado por el Estado.

Desde 2013 se han presentado denuncias ante la Fiscalía y Procuraduría de Derechos Humanos, por abusos sexuales que viven las niñas por bandas criminales conformadas por los mismos empleados y autoridades del Hogar Seguro. Las niñas eran víctimas de trata para explotación sexual. Sin embargo las denuncias no vieron la luz en los medios de comunicación, porque eran parias, solo parias. ¿Quién se interesaría por la vida de las parias si Guatemala pide la pena de muerte para ellas? Las quiere exterminar tal como sucedió con los pueblos indígenas. Eso explica en gran medida las consecuencias de esta tragedia que se pudo evitar.

De los primeros artículos que reactivaron las denuncias uno fue del 24 de octubre de 2016, de la periodista Carolina Vásquez Araya, titulado “Las niñas vestían pantalón de lona y sudadero gris”. La columnista comenta: “Si se echa una mirada a las dependencias estatales y a sus reducidas capacidades de gestión, se comprende mejor por qué los niños y niñas de este Hogar Seguro duermen hacinados en el suelo, se alimentan a medias y algunos escapan de esa situación degradante. Pero eso no explica la repentina desaparición de 31 niñas entre el 28 y 29 de septiembre, sumadas a las 99 registradas hasta ese momento”. Ella hace referencia a un artículo presentado por Diario La Hora, portal que ha seguido de cerca las denuncias de las niñas desde el año 2013.

En los días posteriores se supo que las 31 niñas habían huido. Las hicieron retornar al Hogar Seguro. Salió a la luz pública que sufrían abusos sexuales y todo tipo de vejaciones y por eso habían huido. Sin embargo no pasó a más, ni las autoridades, como la Secretaría de Bienestar Social, ni la sociedad optaron hacer algo por estas niñas. La sociedad las denigró de nuevo, revictimizándolas por su origen social. Las autoridades hicieron caso omiso: eran parias…

Pasaron los meses y la situación en el refugio siguió igual. la noche anterior al incendio del 8 de marzo, sesenta niños trataron de escapar por los barrancos y bosques cercanos, pero solo 19 lo lograron. El resto fue devuelto por la policía al refugio y los encerraron bajo llave. Las niñas en la mañana del 8 de marzo encendieron fuego a colchonetas buscando llamar la atención de las autoridades, pero éstas y los trabajadores del lugar hicieron caso omiso. Nunca abrieron las puertas. El fuego en cuestión de minutos devoró a las niñas que estaban adentro. En el lugar murieron 19 y más de 30 resultaron con quemaduras graves. En el transcurso de los días han muerto 24 niñas más en los hospitales. En investigaciones posteriores se supo que el personal del refugio puso candado a las puertas y ventanas. ¿Por qué hicieron esto si adentro estaban hacinadas 56 adolescentes que se estaban quemando?

Entre las sobrevivientes hay nueve niñas embarazadas. No llegaron embarazadas al Hogar Seguro. ¿Quién o quiénes las abusaron ahí? ¿Hay niñas embarazadas entre las fallecidas? ¿Por qué si existían denuncias de abuso sexual, físico y emocional no se inició una investigación exhaustiva y se clausuró el lugar? ¿Por qué la sociedad guatemalteca no reaccionó ante tales atrocidades?

Es un crimen de Estado, un crimen de la sociedad guatemalteca que solapa la inoperancia de un gobierno y de un sistema colapsado y corrupto. Y quedarán impunes los culpables, porque Guatemala es así: sociedad mediocre, clasista, racista y sin agallas.

Revista Punto Final Nº 871, marzo 2017.


[*] Escritora y periodista guatemalteca.

CULTURA NEOLIBERAL EN TODO SU ESPLENDOR


Ricardo Candia

¿Es el Sename un caso aislado y único, en el que mueren niños? Lo que se da a conocer con caracteres de escándalo, no es algo nuevo. Ni extraño. Ni adjudicable a un arranque de rabia de ciertos funcionarios, un error en la fiscalización, o la irrupción de una mafia clandestina. No.

Es el efecto necesario de una cultura que ha elevado a condición de paradigma moral la irrupción de la empresa privada, y la consideración de que el Estado es un demonio filocomunista que quiere tragarlo todo.

El fracaso histórico de la Concertación/Nueva Mayoría se demuestra en esos niños muertos. De los que se sabe. De cuántos han muerto fuera de esos centros, pero por idénticas razones, ¿se tiene idea?

De pronto, la frialdad de las estadísticas hace que los mismos hipócritas que de una u otra manera se han beneficiado de esos niños, se desangren en declaraciones como si se tratara de una visión recién estrenada. ¿Nadie sabía en este país que el Sename es un trocito del Estado que le corresponde a la Democracia Cristiana en el desposte del poder? ¿Nadie sabía de los miles de millones  que se cruzan para administrar esas miserias y que finalmente paran en bolsillos ajenos?

Algo parecido sucedió una vez que se terminó, por lo menos de manera formal, la dictadura. Por años los familiares de las víctimas del terrorismo desplegado por las fuerzas armadas en complicidad de connotados civiles, denunciaron a quien quiso oír la suerte de sus familiares.

Miles de muertos y desaparecidos. Centenares de miles de presos y torturados. Centros clandestinos de detención y exterminio. Instituciones que se suponen  compuesta por gentes de honor y valer dedicadas a lanzar personas al mar, a excavar en la tierra para esconder cadáveres, a torturar y asesinar, quemar, degollar, y que sin embargo guardaron cobarde silencio.

Siempre se negó la existencia de esas víctimas. No se quiso ver. No se quiso saber. Se negó. Se ocultó.

Lo mismo ha pasado con los niños del Sename.

Trenzas de funcionarios han debido administrar con un sentido inhumano esas cárceles de niños en pleno siglo XXI y en un país que hace gárgaras con la modernidad y el desarrollo. Y que han guardado criminal silencio. Esas casas no se administran solas. Esas muertes tuvieron por lo menos cómplices y testigos. ¿Dónde están?

Las desventuras de los niños que se suponen bajo el amparo del Estado han devenido, como casi todo, en un negocio de lo más lucrativo. Y para el efecto, han debido entender a esos niños como cosas, como subproductos inservibles cuya muerte no es sino una pérdida de stock, un subsidio menos.

Ese feudo que todo el mundo sabe pertenece a activistas de la Nueva Mayoría, debe ser intervenido para investigar el grado de responsabilidad del conglomerado en ese infanticidio. Partiendo por enjuiciar a los ministros que un desparpajo insolente acusan de irresponsables a quienes dicen que esos niños son víctimas de atropello a sus derechos humanos básicos, porque temen a los juicios que podrían exigir reparaciones al Estado.

Algo muy grave debió pasar en algún momento de la historia como para que un suceso así haya sido propiciado, mantenido y ocultado por un par de miles (de) personas, funcionarios, varios ministros y altos funcionarios del Estado.

Algo muy grave sucedió en personas que no mucho antes juraban dar la vida por la revolución social, o que invocaban al rebelde Jesucristo que expulsó a los mercaderes del templo y se acompañó de los más pobres y perseguidos. Y ahora explican la muerte de esos niños como un hecho fortuito o adjudicable a las irresponsables familias que dejan sus hijos a la deriva.

Sería interesante saber cuántos otros niños mueren por causas similares aunque no estén presos en esas prisiones. ¿Cuántos mueren por causas violentas en las poblaciones o cuántos que despuntan a la juventud lo hacen en las cárceles. ¿Cuántos intentando asaltar algún dispensador de dinero? ¿Cuántos están en el veneno de la droga? Aunque todos mueran por razones culturales.


Punto Final Nº 880, julio 2017.

“DEJEN QUE EL MOVIMIENTO MAPUCHE GOBIERNE SU PAÍS”



Ex jesuita responde a Beatriz Sánchez


La probable próxima presidenta de Chile, Beatriz Sánchez, dijo en Temuco, respecto a las forestales en Wallmapu: “… desarrollo donde exista un diálogo con la comunidad que está alrededor, con la protección al medioambiente y con otros tipos de reglas laborales. Un nuevo modelo productivo es una forma distinta de entender el crecimiento. Ahí estaría el alto que le pondríamos a las forestales, no en el sentido de sacarlas a todas”.

¡Qué desilusión!
Si se me permite una opinión:

Señora Beatriz, en la Cordillera de Nahuelbuta hay aproximadamente cien mil hectáreas en manos de Forestal Mininco (Grupo Matte) y Arauco (Grupo Angelini), que son territorio usurpado al pueblo mapuche y que le dictadura le regaló a estos dos grupos económicos, que cometieron el grave delito de destruir el bosque nativo para sustituirlo por pino y eucalipto, afectando gravemente a uno de los ecosistemas de mayor biodiversidad en el mundo, y que es patrimonio de la nación mapuche.

Para llegar las forestales no “dialogaron con la comunidad que está alrededor”. Se hizo con la bota militar, y las comunidades quedaron sitiadas, afectándose no sólo material sino espiritualmente.

Actualmente hay aproximadamente 1.800 efectivos policiales, armados hasta los dientes, ejerciendo medidas de protección en este conflicto, y por ahí va a tener que empezar, señora. Hay una nueva zona policial, con una cadena de mando y escalafones, con pertrechos militares ad hoc para mantener este conflicto varios años más. Por ahí va a tener que empezar antes de hablar de diálogo, va a tener que hablar de desmilitarización, y cómo lo va a hacer para desmilitarizar, porque tendría que buscarle pega a esos 1.800 pacos, y ver qué hacer con los juguetitos de guerra, que son harto caros.

Señora Beatriz, acá va a tener que ser más radical. No se trata de un “crecimiento distinto”. Acá va a tener que mojarse, el conflicto por aquí no está para amarillismos, en el plano forestal en Wallmapu hay que echar marcha atrás, hay que “decrecer” (ay ¡horror! Eso no está en los planes de ninguna Izquierda). Sí señora, hay que decrecer, decrecer para recuperar la biodiversidad. Los colihuales, los huallentales de la Cordillera de Nahuelbuta hay que recuperarlos, los ngen, señora, los ngen no le van a dar rentabilidad, le van a dar espiritualidad, y eso por donde le busque no va a ser rentable. Son cien mil hectáreas que va a tener que sacar de los cálculos de productividad, aunque no le guste.

Esas cien mil hectáreas no son necesarias para “crear trabajo”. Las faenas de las forestales son mecanizadas y el 75% de la plata se va del territorio. A medida que aumenta la productividad forestal, disminuyen los puestos de trabajo. El movimiento mapuche ha avanzado en control territorial, en faenas forestales autónomas donde el bosque dura cien veces más que lo que le dura a la forestal, y la plata queda dentro, y difícilmente va a venir la Izquierda a enseñarle al movimiento mapuche un modelo productivo.

Si de verdad cree en la plurinacionalidad, no es necesario que traiga un proyecto económico. Llévese el ejército de ocupación no más, y deje hacer. Si ustedes en el Frente Amplio se creen con capacidad para gobernar su país, dejen que el movimiento mapuche gobierne el suyo.


Luis García-Huidobro



Punto Final Nº 875, mayo de 2017.



miércoles, 31 de mayo de 2017

COSAS DE LA NATURALEZA (EN EL CALENDARIO MAPUCHE)

Por Erwin Quintupill

A continuación les presento una serie de preguntas que invito a responder con la mayor honestidad. Posteriormente, muestro lo que – en mi opinión – constituye la respuesta adecuada a cada ítem. Si coincidimos en todas; pues, lo celebramos con una buena – y moderadamente regada – conversación (gvxam) en mi casa, por ejemplo.

  1. ¿Qué hecho importante se nos aproxima en el calendario?

a)      La celebración del año nuevo.
b)      La ceremonia de wvñol xipantu.
c)      La celebración del we xipantu.
d)      La celebración de San Juan.

  1. ¿En qué fecha ocurre el hecho mencionado en la pregunta 1?

a)      El 24 de junio.
b)      El 21 de junio.
c)      El día en que se inicia oficialmente el invierno.
d)      El día en que acontece la noche más larga y el día más breve.

  1. ¿Qué acción realiza desde tiempos inmemoriales el pueblo mapuche en ese día?

a)      Una fiesta.
b)      Una ceremonia.
c)      Una celebración.
d)      Una convivencia.

  1. ¿Quiénes deben participar?

a)      Los integrantes de un lof.
b)      Todos los que quieran.
c)      Sólo la familia.
d)      Los integrantes de un lof y las autoridades locales.

Ahora comento sus respuestas:

  1. El Año Nuevo, en rigor es una celebración del mundo occidental y se realiza el 1º de enero de cada año wigka. La celebración de San Juan es propia del mundo cristiano católico, introducida entre nosotros para confundirnos y deslegitimar nuestras ceremonias y debilitar nuestra cosmovisión. We xipantu es una expresión surgida en la década de los 80 del siglo XX y tiene su origen en una obra de teatro, montada por el Grupo de Teatro de la organización Admapu, con el propósito de recuperar parte de la espiritualidad ancestral. Ver http://mingakokultural.blogspot.cl/2016/06/wvnol-xipantu.html

Wvñol xipantu es la expresión que utilizaban nuestros abuelos y abuelas hasta no hace poco tiempo, aunque últimamente en silencio, para denominar la ceremonia en que las familias se reunían durante la noche más larga de cada ciclo anual (un sol) y el amanecer siguiente.

Así como la Naturaleza se renueva, las personas también lo hacemos, pues somos parte de ella. Así se explica el baño en los mallines, lagunas, lagos, ríos, esteros, xayenko, etc. durante esa noche o ese amanecer, que resulta ser un modo simbólico de afirmar esa renovación y también el compromiso a ¿mantenernos apegados al admapu?

No se trata de una fiesta en el sentido wigka. No es una convivencia, aunque naturalmente, se convive. El principio rector de todo esto es la reciprocidad. Es una ceremonia. No debemos olvidarlo. De lo contrario, podríamos tergiversar su significado. Así, no sería raro que, unos pocos decenios más, se celebrara como el año nuevo occidental; es decir, como una fiesta en que lo principal ya no es la convivencia entre familia y amistades sino la borrachera y el derroche de recursos económicos, a riesgo de endeudarse hasta el próximo wvñol xipantu. Ver http://mingakokultural.blogspot.cl/2016/06/una-celebracion-mapuche1.html

  1. La fecha es la que Naturaleza decide, es decir, se debe realizar el día en que ocurre el solsticio de invierno, o sea, cuando ocurre la noche más larga.

¿Cómo nuestros abuelos sabían el momento? Pues, por medio, de una extensa observación del comportamiento de la Naturaleza, a lo largo de muchas generaciones. No es difícil – si se lo propone – observar el movimiento del Sol en el horizonte Este (puel). De ese modo, todos/as sabían y podemos saber – sin brújula – en que sitio se halla el exacto punto Este (puel). Los solsticios se hallan al final de ese recorrido, ya sea en dirección sur (wiji)  o norte (pikum).

En la actualidad, presionados por el sistema socioeconómico lo hacemos cuando podemos. Por ejemplo, el fin de semana más cercano a la fecha, si no coincide. (¿Alguien ha pedido un permiso laboral para poder asistir a la ceremonia de wvñol xipantu? Y si lo ha hecho ¿cuál habrá sido la respuesta de la parte empleadora?

Hacerlo el 24 de junio, tiene sus riesgos. El Estado chileno ha institucionalizado el “Día de los Pueblos Originarios” en esa fecha. Se trata de una celebración, no de una ceremonia, aunque se la incluya. Pero, si por asuntos de trabajo u otros no queda más que eso; pues, está bien, aunque pienso que es importante que los concurrentes lo tengan claro.

  1. Una fiesta es impropia para esta fecha, porque el principal propósito no es la entretención. Por lo demás, en todas las ceremonias mapuche existe lugar para la alegría, aunque los “ólogos” hayan escrito que somos monótonos y que todo lo transformamos en una borrachera. Tampoco en ese día/noche estaremos celebrando un acontecimiento, porque decimos que las celebraciones se hacen fiesta mediante. Por eso, preferimos hacerlo en el contexto de una ceremonia y por eso – también – debe ser privada. (Las circunstancias pueden “obligar” a hacerlo en un contexto público, pero es riesgoso – creo – porque contribuye a confirmar lo que los “ólogos” han informado de nosotros. Las personas no somos la únicas invitadas a estar presentes en esa ocasión; también lo es por derecho propio la naturaleza toda.

  1. ¿Todos los que quieran? No resulta prudente, pues se trata de una ceremonia y es difícil controlar la participación de quienes no son mapuche. Si se le aclaran las normas con anticipación y se tiene claro para qué están allí, bien. Pero, si es para ver y nada más que ver… mejor, no.

¿Las autoridades locales wigka? ¿Para qué? Si el lof conoce el para qué, bien: es su decisión política. Lo importante es evitar que nuestra/s ceremonia/s se transformen en atracción turística para quienes no son mapuche. Si queremos que ellos aprendan acerca de nosotros, considero que se pueden generar otras instancias, y después… muy después… que estén en una ceremonia, si se justifica.


Usted puede pensar como quiera; pero, debemos tener en cuenta que nuestro modo de pensar está atravesado por nuestras circunstancias, y allí – sin lugar a dudas – están las escuelas, las iglesias, los partidos políticos, los organismos públicos y mucho más. Puede que algo del azmapu haya en nuestro modo de relacionarnos con el todo; pero, la influencia wigka es enorme en todos nosotros.

Si consideramos necesario invitar a personas ajenas a nuestras familias o lof, hagámoslo bajo nuestras “reglas”.

En el contexto de la última Muestra Cultural, realizada en Saltapura, (febrero de 2017) le comenté a un grupo de expositoras de origen no mapuche que participan activamente, que nuestro propósito - en tanto principales responsables - no es obligarles a participar de nuestros asuntos. Si en algún momento realizamos una ceremonia propia, no pediremos a los no mapuche que se integren a ella, no pondremos como condición que participen allí. Si para participar en una Feria, por ejemplo, me sintiera obligado a estar en una misa de inauguración, prefiero no ir. He vivido bajo presión inevitable la mayor parte de mi vida. Al menos, lo que puedo evitar… lo evito.

***

Acá/allá en Saltapura, Hueychahue, Millacoy y Nohualhue el sitio en que debemos realizar las ceremonias más relevantes inevitablemente ha de ser el xayenko (trayenko). Hace cuestión de un siglo, era allí donde se realizaba el gijatun (nguillatún) comunitario.

En el wvñol xipantu pasado estuvimos - en ceremonia familiar y comunitaria - en ese lugar[1]. Debiéramos conseguir maci (machi), dice la tía Zoila, para que guiara esta ceremonia. Ella, que es una de las mayores, sabe por memoria lo que corresponde. Por mi parte, comprendo que los procesos de recuperación son lentos. Espero, entonces, que en una próxima ocasión lo tengamos claro y obremos cada vez más de acuerdo a las enseñanzas mapuche.



Imagen: Bosque nativo (dañado por incendio)
Fotografía: Fernando Raguileo


[1] Estuvimos en el Xayenko al amanecer. Posteriormente, nos fuimos a la sede de la organización para compartir comidas y mate, y harta conversación.

jueves, 11 de mayo de 2017

PULMAY A BENEFICIO

No se trata de una comida típica de por acá. No somos gente de mar; pero, los mariscos y los peces siempre han sido muy bien aceptados por estos lados. Recuerdo, por ejemplo, que cuando niño teníamos un pariente – tío de mamá – que vivía por Tirúa y solía llegar a nuestra casa, durante el mes de marzo. En esa ocasión, solía intercambiar su kojof (kollof), charqui de sierra, luche y luga seca por cereales y legumbres que ellos no producían, porque los suelos de al lado del mar son rocosos y difíciles de cultivar.

3ª Muestra Cultural

La evaluación de la 2ª Muestra, realizada en febrero pasado por la Asociación Xafazkintun fue exitosa y se ha formado una Comisión Organizadora para la 3ª. Ésta decidió realizar un PULMAY con el propósito de reunir fondos que permitan financiar parte importante de la estión que se nos viene (fletes, materiales diversos, pasajes, teléfono, etc.).

La actividad se realizó el 1º de mayo en la sede de la Asociación. Lo interesante de la experiencia, sin lugar a dudas, es que es autogestionada. Todas las decisiones son de los participantes y no existe asesoría de algún organismo estatal o privado.

En los días previos fuimos al local para limpiarlo y dejarlo impecable. El domingo (la víspera) la gente se reunió para preparar las mallas y dejar todo listo, para que al día siguiente a partir de las 9 de la mañana se iniciara la cocción. A eso del mediodía noté que los planes de hacer un almuerzo para compartir se estaba esfumando, así que unilateralmente decidí ir hasta mi casa y traer todo lo necesario. Me dediqué a preparar unos cabellos de ángel con salsa de vienesas de pavo con perejil que… afortunadamente muchos/as celebraron… hasta yo los encontré ricos… y alcanzó para todos/as (17 personas).

Otra actividad previa fue la compra de un chancho, con el propósito de sacrificarlo y ocupar un costillar y la cabeza como premios del campeonato de tejos. Se hizo en mi casa y participaron Fernando, Teresa, Roberto y yo. La carne restante la vendimos, para recuperar el dinero invertido.





El pulmay ocurrió sin contratiempos. Don Emilio – tal como lo propuso – dirigió el trabajo previo de la preparación y se encargó personalmente de la cocción. Por eso, la sabrosidad resultante le pertenece completamente. En la atención de público estuvieron las señoras Irene, Laura, Rayen, Mirta, Lidia y Teresa, de principio a fin. Ximena, Margarita, María, Isabel y Flor se dedicaron a ayudar en lo que encontraron. Loreto y don Juan se hicieron cargo de la caja de la cocina, Roberto y Patricio de coordinar la competencia de tejos y yo a la caja de las bebidas. Fernando ayudó a instalar lo necesario del pulmay y a coordinar durante toda la jornada. Pablo hizo y distribuyó la venta de navegado. En la música estuvo Mawvn.

Las cuentas

Con lo recaudado suponemos que podremos financiar las tareas que pensamos. De todos modos, los participantes actuales decidirán en asamblea lo que se hará y delegará responsabilidades para la gestión.

Nosotros, los de Xafazkintun nos preparamos para el próximo wvñol xipantu. Aún no hemos decidido lo que vamos a compartir; pero, imagino que todo comenzará con la ceremonia del Xayenko[1]. Si algún descendiente de estas tierras quiere viajar, esté atento/a a la fecha en que lo haremos y que anunciaremos por este mismo medio.



Imagen: Almuerzo
Fotografía: Erwin Quintupill



Imágenes: Limpieza de mariscos
Fotografías: Erwin Quintupill


Imagen: Construcción de cancha de tejos
Fotografía: Erwin Quintupill


Imagen: Acarreo de muebles desde sedes vecinas
Fotografía: Erwin Quintupill




Imágenes: LLenado de mallas para el pulmay
Fotografía: Erwin Quintupill


Imagen: Preparación del fogón
Fotografía: Erwin Quintupill


Imagen: Regreso a casa
Fotografía: Erwin Quintupill



Imágenes: Cocción de pulmay
Fotografías: Erwin Quintupill


Imagen: Yo
Fotografía: No me acuerdo; creo que Andrea


Imagen: Parte del público
Fotografía: Erwin Quintupill



Imagen: Público y parte de los organizadores
Fotografías: Erwin Quintupill


Imagen: Público mateando en el patio
Fotografía: Erwin Quintupill



Imágenes: Juego de tejos y ganadores del primer lugar con su premio
Fotografía: Erwin Quintupill




[1] Ver http://mingakokultural.blogspot.cl/2013/02/regreso-por-memoria.html

jueves, 25 de agosto de 2016

ROQUE DALTON




Este es un escritor que me gusta desde que lo conocí.

Los Illapu grabaron un poema suyo. Lo musicalizaron. Aparece en el disco DE LIBERTAD Y AMOR (1984). Lo titularon “No pronuncies mi nombre” (pista 8).

Pero, se llama ALTA HORA DE LA NOCHE. Yo conocí ese poema a principio de los 80, por una “amistad” de ese tiempo. Se trata de un actor que trabajaba con Juan Radrigán (no recuerdo su nombre). La Compañía de Radrigán hizo una breve temporada en Concepción. Él andaba con una cassette que se llama POESÍA TRUNCA (1978), una selección o compilación de Julio Cortazar que incluye a varios escritores americanos que fallecieron jóvenes. Allí lo lee el mismísimo Cortazar.

En ese disco (Poesía Trunca) hay textos de: Che Guevara, Otto René Castillo, Roque Dalton, Raúl Gómez García, Ibero Gutierrez, Javier Heraud, Rony Lescouflair, Carlos Marighella, Ricardo Morales, Roberto Obregón, Frank País, Leonel Rugama, Edgardo Tello, Francisco Urondo y Jacques Viau.

Las recitaciones son de: Nicolás Guillén, Manuel Galich, Julio Cortazar, Roberto Fernández Retamar, Mario Benedetti, Alejandro Romualdo, René Depestre, Thiago de Mello, Gabriel García Márquez, Ernesto Cardenal, Alfredo Gravina y Juan Gelman.

A la mayoría, no los conozco. Espero que lo disfruten y busquen más de él… y de los otros.

El poema que comparto se encuentra al final de una entrevista que le hiciera Mario Benedetti en 1969.


XVI. POEMA

Las leyes son para que las cumplan
los pobres.
Las leyes son hechas por los ricos
para poner un poco de orden a la explotación
Los pobres son los únicos cumplidores de ley
de la historia.
Cuando los pobres hagan las leyes
ya no habrá ricos.


ROQUE DALTON
(El Salvador, 1935-1975)


Nació en San Salvador, estudió Derecho y Antropología en su país, en Chile y en México. Por su  militancia  política  de  izquierdas  fue  perseguido,  encarcelado  e  incluso  condenado  a muerte.  La  sentencia  no  llegó  a  cumplirse  y  se  exilió  en  Guatemala,  México, Checoslovaquia y Cuba. Regresó clandestinamente a El Salvador como miembro del E.R.P y murió  asesinado  por  camaradas  ultraizquierdistas  de  ese movimiento.  Obtuvo  el  premio Casa de las Américas en 1969.



¡Ah! Bueno… Creo que deja gusto a poco. Por eso, agrego éste…

COMO TÚ

Yo como tú
amo el amor,
la vida,
el dulce encanto de las cosas
el paisaje celeste de los días de enero.

También mi sangre bulle
y río por los ojos
que han conocido el brote de las lágrimas.
Creo que el mundo es bello,
que la poesía es como el pan,
de todos.

Y que mis venas no terminan en mí,
sino en la sangre unánime
de los que luchan por la vida,
el amor,
las cosas,
el paisaje y el pan,
la poesía de todos.


BAY TA ÑI PEÑI KOSE



Por Erwin Quintupill

Al parecer, ninguna familia es perfecta; la mía, tampoco. Hace un par de meses, vine a saber que mi hermano José estaba aquejado de un cáncer cuando lo intervinieron de ¿uno o ambos riñones? La cuestión es que a partir de allí comenzó a dializarse. Peor aún, recién vine a saber que le anunciaron unos tres años más. A él no, claro; a su pareja. “Ya se cumplieron los tres años”, me comentó mi hermana Miriam. Y a mí me viene eso de que es habitual de que no inquiera más información aparte de la que me dan. Por eso, me entero al final, casi siempre. Es que ando amarrado a otros pensamientos. Me surge la duda… a ratos.

Aún no amanecía el martes nueve cuando me fueron a avisar. La urna con su cuerpo llegó cuando estaba amaneciendo, algo oscuro todavía. Algunos cercanos llegaron muy temprano y estuvieron ayudando hasta que se hizo de noche y mucho más: una sobrina de la Isabel – mi cuñada –, su marido y su hija.

El jueves será el entierro dijo la viuda y empezamos a movernos en función de ese día. Le ayudé con lo del fogón durante todo ese martes y la noche que vino. Cociné dos fondos de carne al jugo, uno después de otro, dos cabezas de chancho, por separado; y un fondo de carbonada. Pablo Elías – mi sobrino – me ayudó un largo rato. Los pies se me cansaron al punto de dolerme, ambos. Y, mientras tanto, no tenía bien resuelto lo de mi participación. Encargué un chancho. Pablo, el de mi sobrina Andrea, me llevó en su camioneta para buscarlo, por la mañana. Fernando y Guillermo, me acompañaron, porque les comenté que no sé agarrar un animal de esos. ¡Capaz que lo agarrara de la cola!... Era un animal hermoso, de esos que tú no quieres ver morir; pero, cuando uno de nosotros se marcha, se sacrifica lo necesario. La Isabel, mi cuñada, la viuda, echó dos cerdos pal otro mundo. Su hermano Juan le trajo un vacuno y encargó un caballo para el día final… y anduvo justo con la atención a la mucha gente que llegó.

Claro, porque nosotros hacemos de comer y convidamos a todos los que llegan. Aquellos que no entienden, ni quieren entender, comentan: ¿Para qué hacen tanta comida?... La cuestión es que después de enterrar al finado/a, comúnmente queda re poco o nada. Yo, por lo menos, ni probé del chancho. También convidamos vino o chicha. Durante la primera noche, le avisé a Isabel que repartiría vino – así se hace. Al día siguiente le llevé cinco litros para que ella disponga – así también se hace. Y para el día del entierro repartí diez litros más, junto con el asado, la ensalada y las sopaipillas que yo mismo hice[1]. Así debe ser, por varias razones: por el espíritu del que se va, por la familia, por la reciprocidad con los demás, por respeto a sí mismo, por generosidad, por ser porfiadamente mapuche y por mucho más.

En algún momento, pensé que es en esta ocasión en que el antiguo LOF se vuelve a reunir, porque somos todos una gran familia, separados territorialmente debido a la acción de la Comisión Radicadora del estado chileno, que así lo dispuso a principios del siglo pasado. Por eso, Bernardo Ñanculeo llegó con un saco de papas; mi primo Luis viajó desde Concepción, con uno de sus hijos para “entrar” y ser parte de esta ceremonia por segunda vez[2]; el sobrino Martín lo hizo desde Santiago; el sobrino Patricio de Ragintubewfv (Entre ríos), “entró” sin pedirle la ayuda a ninguna de sus hermanas y por eso cocinó él mismo. Vi llegar como dos sacos de papas más; pero, no recuerdo quienes los trajeron. Pan. Sopaipillas, yerba mate y otras cosas suele traer la gente para cooperar con la familia doliente. Mi hermana Teodora me preguntó con cuánto tenía que apoyarme. Le respondí que a mí, no; a la cuñada, sí; pues yo tenía todo resuelto.

El segundo día fue para preparar mi participación.

La jornada del entierro comienza con la ceremonia que se realiza junto a la urna, dentro de la casa. Es algo breve, en que un representante por cada línea familiar hace uso de la palabra. Solicitan permiso para retirar el cuerpo y llevarlo afuera, a un sitio amplio, en torno el cual se irán ubicando todos los que viven en Saltapura y que pueden “entrar”[3]. Los familiares directos, aunque no vivan en Saltapura, pueden/deben hacerlo. Si no lo hacen, de seguro serán material de pelambre.

Ya, el cuerpo en el campo, todos los dueños de casa o de mesa, formamos una hilera para saludar a las visitas, que se disponen de pie en los límites de ese campo ceremonial. Así como les vamos saludando, tomamos cuenta de quiénes han llegado e invitamos – a nuestra mesa – a quienes alguna vez han hecho lo mismo con uno.

La comida caliente se sirve en la mesa y luego, se les lleva, en donde se encuentren, a todos/as aquellos a quienes debo servir que están ubicados en otro lugar. Nosotros, usamos servir un plato de asado con papas y/o ensalada y pan o sopaipillas. Además, una botella de vino o a veces de chicha. Se nos va la mañana y el comienzo de la tarde en ese afán. En medio de todo se toma mate, se pellizca un pedazo de pan, se bebe todos los vasos que te brindan.

Allá por la hora acordada, se hace el zugutun, la ceremonia en que debe hablarse de la genealogía y vida del fallecido. En la actualidad, no hay buenos zugutufe, pues la gente desconoce parte del protocolo y ha olvidado algo de la historia familiar. Ya, en el cementerio, puede haber uso de la palabra por otros integrantes de la familia o amistades.

Mi hermano, tuvo la particularidad de ser querendón de niños, tanto que se hizo cargo del Bartolo, lo convirtió en sobrino nuestro, y éste chiquillo lo trata como a su padre. Bueno, ya no tan chiquillo: es papá de dos niños. (Vi a uno de ellos haciendo “puchero” por el Tata). También en su tiempo de joven y adulto jugó al fútbol, siendo dirigente del club local (Lucero y Lautaro). En los tiempos de la UP, participó activamente del Comité que se formó para canalizar las políticas de estado hacia el campo. Desde que se formó la Organización Comunitaria, bajo actual Ley Indígena se unió a ella. Obviamente, dejó uno que otro mal recuerdo; pero, de eso no hablaré en este lugar: es asunto de familia.

Nos queda ahora, en medio de la intensa lluvia, el recuerdo y las obligaciones para con quienes le sobreviven: Isabel, Anselmo y Bartolo. Supongo que todo anduvo bien con él, porque lo realizado alrededor de su cuerpo fue real y comprometido con nuestra memoria. De modo que su espíritu debe haberse ido sin más, al otro lado del mar. Por lo menos, nadie ha dicho que lo haya “sentido” por acá, no se quedó dando vueltas por nuestro rededor.

El agradecimiento es a la mucha gente que nos vino a acompañar y en particular a aquellos que colaboraron en las múltiples tareas que damos justo después de fallecer. Yo, por mi parte, debo mi gratitud especial a: mi hermano Olegario, mi cuñada Marina, mis hermanas Marta, Miriam, Teodora y Flor, mi hermano Raúl, mi prima Teresa Licanleo, mi sobrino Pablo Elías, mi sobrino Pablo, mi prima Dominga, mis sobrinos Fernando,  Guillermo, Lorenzo y Bartolo, a mi otro sobrino Gustavo y al peñi Luis.






Kvpalme de José Raguileo Ñancupil.




[1] El asado, no. Ese lo hizo Guillermo.
[2] La primera vez que entró fue para el entierro de su madre.
[3] Entrar es participar de la ceremonia con gasto de comida y bebida.

PENSAMIENTOS PEDAGÓGICOS


Ella – Gabriela Mistral – es una de mis favoritas, aunque tengamos diferencias enormes y fáciles de notar. Aunque también hay que entender las circunstancias históricas en la que vivió, el curriculum con que se formó y la influencia de la Iglesia Católica en su tierno corazón.

Lo que me gusta de ella es lo corajuda, eso de no hacerle el juego a la hipocresía de siempre, eso de no ir con pequeñeces, eso de querer saber y compartir… eso de ser crítica y propositiva. Eso de ser mujer en un mundo dominado por nosotros y… rebelarse, asumiendo las consecuencias, sin gimoteos de niña, si no con la voz enérgica de una mujer que sabe su valor.

Aquí les dejo algo que no es poesía. Son ideas de la señora Mistral. Lo triste es que sus observaciones y quejas están vigentes… Usted dirá…



PENSAMIENTOS PEDAGÓGICOS

Para las que enseñamos:

  1. Todo para la escuela; muy poco para nosotras mismas.

  1. Enseñar siempre: en el patio y en la calle como en la sala de clase. Enseñar con la actitud, el gesto y la palabra.

  1. Vivir las teorías hermosas. Vivir la bondad, la actividad y la honradez profesional.

  1. Amenizar la enseñanza con la hermosa palabra, con la anécdota oportuna, y la relación de cada conocimiento con la vida.

  1. Hacer innecesaria la vigilancia de la jefe. En aquella a quien no se vigila, se confía.

  1. Hacerse necesaria, volverse indispensable: esa es la manera de conseguir la estabilidad de un empleo.

  1. Empecemos, las que enseñamos, por no acudir a los medios espurios para ascender. La carta de recomendación, oficial o no oficial, casi siempre es la muleta para el que no camina bien.

  1. Si no realizamos la igualdad y la cultura dentro de la escuela, ¿dónde podrán exigirse estas cosas?

  1. La maestra que no lee tiene que ser mala maestra: ha rebajado su profesión al mecanismo de oficio, al no renovarse espiritualmente.

  1. Cada repetición de la orden de un jefe, por bondadosa que sea, es la amonestación y la constancia de una falta.

  1. Más puede enseñar un analfabeto que un ser sin honradez, sin equidad.

  1. Hay que merecer el empleo cada día. No bastan los aciertos ni la actividad ocasionales.

  1. Todos los vicios y la mezquindad de un pueblo son vicios de sus maestros.

  1. No hay aristocracia, dentro de un personal, que la aristocracia de la cultura, o sea de los capaces.

  1. Para corregir no hay que temer. El peor maestro es el maestro con miedo.

  1. Todo puede decirse; pero hay que dar con la forma. La más acre reprimenda puede hacerse sin deprimir ni envenenar un alma.

  1. la enseñanza de los niños es tal vez la forma más alta de buscar a Dios; pero es también la más terrible en el sentido de tremenda responsabilidad.

  1. Lo grotesco proporciona una alegría innoble. Hay que evitarlo con los niños.

  1. Hay que eliminar de las fiestas escolares todo lo chabacano.

  1. Es una vergüenza que hayan penetrado en la escuela el couplet[1] y la danza grotesca.

  1. La nobleza de la enseñanza comienza en la clase atenta y comprende el canto exaltador en sentido espiritual, la danza antigua – gracia y decoro –, la charla sin crueldad y el traje simple y correcto.

  1. Tan peligroso es que la maestra superficial charle con la alumna, como es hermoso que esté a su lado siempre la maestra que tiene algo que enseñar fuera de clase.

  1. Las parábolas de Jesús son el eterno modelo de enseñanza; usar la imagen, ser sencilla y dar bajo apariencia simple el pensamiento más hondo.

  1. Es un vacío intolerable el de la instrucción que antes de dar conocimientos, no enseña métodos para estudiar.

  1. Como todo no es posible retenerlo, hay que hacer que la alumna seleccione y sepa distinguir entre la médula de un trozo y el detalle útil pero no indispensable.

  1. Como los niños no son mercancías, es vergonzoso regatear el tiempo en la escuela. Nos mandan instruir por horas, y educar siempre. Luego, pertenecemos a la escuela en todo momento que ella nos necesite.

  1. El amor a las niñas enseña más caminos a la que enseña la pedagogía.

  1. Estudiamos sin amor y aplicamos sin amor las máximas y aforismos de Pestalozzi y Froebel, esas almas tan tiernas, y por eso no alcanzamos lo que alcanzaron ellos.

  1. No es nocivo comentar la vida con las alumnas, cuando el comentario critica sin emponzoñar, alaba sin pasión y tiene intención edificadora.

  1. La vanidad es el peor vicio de una maestra, porque la que se cree perfecta se ha cerrado, en verdad, todos los caminos hacia la perfección.

  1. Nada es más difícil que medir en una clase hasta donde llegan la amenidad y la alegría y dónde comienza la charlatanería y el desorden.

  1. En el progreso o el desprestigio todos tenemos parte.

  1. ¿Cuántas almas ha envenenado o ha dejado confusas o empequeñecidas para siempre una maestra durante su vida?

  1. Los dedos del modelador deben ser a la vez firmes, suaves y amorosos.

  1. Todo esfuerzo que no es sostenido se pierde.

  1. La maestra que no respeta su mismo horario y lo altera para su comodidad personal, enseña con eso el desorden y la falta de seriedad.

  1. La escuela no puede tolerar las modas sin decencia.

  1. El deber más elemental de la mujer que enseña es el decoro en su vestido. Tan vergonzosa como la falta de aseo es la falta de seriedad en su exterior.

  1. No hay sobre el mundo tan bello como la conquista de almas.

  1. Existen dulzuras que no son sino debilidades.

  1. El buen sembrador siembra cantando.

  1. Toda lección es susceptible de belleza.

  1. Es preciso no considerar la escuela como la casa de una, sino de todas.

  1. Hay derecho a la crítica, pero después de haber hecho con éxito lo que se critica.

  1. Todo mérito se salva. La humanidad no está hecha de ciegos y ninguna injusticia persiste.

  1. Nada más triste que el que la alumna compruebe que su clase equivale a su texto.

Revista de Educación, Año II, Nº 1.
Santiago, marzo de 1923.

En: Mistral, Gabriela (1979) Magisterio y niño. Selección de Roque Esteban Scarpa. Editorial Andrés Bello. Santiago de Chile.



[1] Couplet, galicismo. Suele decirse “cuplé”; equivale a tonadilla.