jueves, 21 de febrero de 2013

7º MINGAKO KULTURAL: TALLER DE DIBUJOS EN TELAR


14 y 15 de febrero

Se anunció la realización de este taller con el propósito de transferir los conocimientos que poseo en torno a cómo dibujar en el telar... conocimientos que no son plenos; sin embargo, ya suficientes como para dárselos a quienes desean aprenderlos para conocer el lenguaje de las ñimikafe, aunque en estos tiempos – por mí mismo – debiéramos decir las/os ñimikafe… Tradicionalmente ha sido un oficio de mujeres; pero he sabido de varios casos actuales de hombres jóvenes que por distintas circunstancias han tomado contacto e interés por las técnicas del telar mapuche… Allá mismo, al lado de Saltapura hay uno que aprendió de tanto acompañar a una de las mujeres de su grupo familiar a un taller, me han dicho… En Santiago, uno de los Kajfvkura se ha iniciado… Hace poco, en Valdivia conocí a un muchacho joven que estaba ensayando la técnica del gvpvh, con resultados notables.

Diez fueron las mujeres que anunciaron su interés por participar del taller, y sólo una de ellas no llegó; sin embargo, en total fueron quince las que debimos atender. Me acompañaron como ayudantes mis sobrinas Loreto y Karina.

Los principales problemas que debimos enfrentar fueron:

-         Algunas lamgen que no anunciaron su llegada.
-         Algunas lamgen que no cumplían el requisito de saber urdir para dibujar.
-         Algunas lamgen que llegaron sin telar (debieron improvisar uno).
-         Tres lamgen del campo creyeron que la actividad se realizaba en la sede comunitaria y se perdieron el primer día.
-         Algunas lamgen no sabían colocar el tohoh.
-         El número de personas asistentes (más de lo esperado).
-         Falta de un local cercano o de transporte para ir a la sede.


Imagen: Las instrucciones iniciales
Foto: Mabel Raguileo


Imagen: David construyendo un improvisado mini telar, mandado por... nosotros sabemos quien.
Foto: Mabel Raguileo


Imagen: Alejandra y Andrea
Foto: Mabel Raguileo

Entonces, el taller comenzó antes de la hora indicada, para tener listo el urdido. Ahí me di cuenta que algunas no sabían cómo hacerlo… o sea, que llegaron ¡en blanco! NO conversé el asunto con ellas, aunque fue mi intención… pero, las circunstancias no me lo permitieron… Ojalá que se pongan en contacto conmigo pronto para poder hacerlo. Es parte de la evaluación que permite mejorar lo realizado.


Imagen: Erna y Loreto
Foto: Mabel Raguileo


Imagen: Carina
Foto: Mabel Raguileo


Imagen: Isabel y Justine
Foto: Mabel Raguileo

Nos repartimos por el patio, junto a las paredes y bajo los manzanos. Muy luego surgió el compartir… Entre ellas se orientaban… Loreto, Karina y yo no dábamos abasto y las que más sabían le daban indicaciones a las que se iniciaban… Moli sacó la peor parte… Algo tímida seguía las instrucciones de oída y llegó a desarmar tres urdidos… En un momento se me acercó y me preguntó cómo lo hacía. Escuchó atentamente mis instrucciones y me dijo: ¡Ah! Ya me doy cuenta en donde está el error… Desarmó, volvió a urdir y estábamos en la tarde del segundo día y bien avanzada la hora… La dejé sola y como a la media hora o algo más volví por donde se hallaba… ¡Vaya sorpresa! No sólo el urdido estaba perfecto; el tohoh, también. Pero, lo increíble es que había dibujado… Me senté a su lado y me confió: Lo que pasa es que yo cometí un error y fue no haber partido con las instrucciones suyas, sino que me dediqué a escuchar a mis compañeras… por eso lo hice mal. Ahora que lo escuché a usted, todo salió bien… Felicitaciones Moli Amulef, la que nada sabía. Otra que no anduvo bien fue Eugenia, pues no logró instalar adecuadamente el tohoh. Hubo que ayudarla, al segundo día…


Imagen: Moli, Lorena y Fresia
Foto: Mabel Raguileo


Imagen: Brenda
Foto: Mabel Raguileo


Imagen: Moli, Carolina, María y Eugenia
Foto: Mabel Raguileo

Finalizando el taller, casi anocheciendo el día 15, Fresia que dijo vivir entre Temuco y Cholchol gritaba ¡Lo hice! ¡Lo hice! Parecía una niña, plena de alegría, con el resultado de un dibujo sencillo, pero significativo. Todo eso mientras se dirigía a la carpa, para guardar su preciado trabajo.

Un caso especial para mí fueron Norma Igayman y sus dos hijas: María y Lidia. Ellas cumplían el requisito de saber urdir… Incluso saben dibujar con la técnica del gvpvh. Su interés era para capacitarse en lo del welu kvzez ñimiñ… y lo lograron en menos de una jornada. Fue muy satisfactorio.


Imagen: Alicia
Foto: Mabel Raguileo


Imagen: Con la colaboración de todos/as (Fresia y María)
Foto: Mabel Raguileo

Al finalizar la primera jornada (14 de febrero), llegó la tía Zoila Huilipan – invitada por mí – para contar a las participantes su testimonio sobre cómo mi abuela trabajaba para confeccionar una manta amarrada (xari makuñ). Se trataba de un trabajo que podía durar entre 3 y 8 días, con exigencias muy estrictas como la prohibición del acercamiento de otras personas, de gritar, de permitir que los perros merodearan, de bromear o de reírse en el sitio de trabajo. Nos habló del uso del añil, de hierbas como el natre, del barro majo (mallo), de las amarras y de las herramientas.



Imagen: Zoila Huilipan conversa con asistentes al Taller.
Fotografía: cedida por Moli Amulef



Imagen: Alejandra y Fresia (conversación con Zoila Huilipan)
Foto: Moli Amulef

Dejé como tarea la búsqueda de información acerca del significado de los dibujos.

Espero haber contribuido para que estas mujeres no descansen y ojalá pudiéramos volver a juntarnos para mostrar nuestros avances y compartir los nuevos aprendizajes.

Un abrazo a todas.

Dejen sus comentarios.

En el acto central del día sábado hubo un momento para ellas; pero eso se informará en la nota correspondiente.


Imagen: Brenda, Carina
Foto: Mabel Raguileo


Imagen: Observando el trabajo de Lorena y Fresia. 
(Ricardo comentó en la evaluación familiar, al día siguiente, que en el 2014 había que colocar luz en el patio, para que pudieran seguir trabajando cuando se hiciera noche)
Foto: Mabel Raguileo



Imagen: Lorena
Foto: Moli Amulef


Imagen: El xariwe de Carolina, como muestra
Foto: Mabel Raguileo


Imagen: Las manos de Carolina
Foto: Mabel Raguileo



Imagen: El dibujo de Norma Igayman.
Foto: cedida por Moli Amulef.


Imagen: El porfiado tohoh de Eugenia
Foto: Mabel Raguileo


Imagen: La alegría de Alejandra
Foto: Mabel Raguileo


Imagen: El dibujo que aprendió Lidia. De paso nos mostró que en lugar de xape (trape) o cordel, las medias son excelentes sujetadoras del wixal (witral)
Foto: Mabel Raguileo



Imagen: Lidia y su hijo.
Foto: cedida por Moli Amulef


Imagen: La alegría de Fresia.
Foto: cedida por Moli Amulef.



Imagen: Enseñando a confeccionar los flecos del xariwe femenino.
La tía Zoila nos contó que se distinguen dos tipos; pero, no recordó los nombres.
Foto: Mabel Raguileo

miércoles, 20 de febrero de 2013

ANSELMO RAGUILEO 2

ANSELMO RAGUILEO. UN EJEMPLO DE INTELECTUAL MAPUCHE COMPROMETIDO CON SU PUEBLO

(Segunda parte)

Erwin Quintupill





I

Habían transcurrido unos pocos decenios de la derrota militar del Pueblo Mapuche frente al ejército del Estado chileno cuando Anselmo Raguileo Lincopil vio por vez primera el firmamento de Saltapura (3 de mayo de 1922). Entre los adultos de esos días, varios habían protagonizado los hechos. Probablemente, el viejo Ñankubew[1] ya no viviera. Probablemente, Anselmo no llegó a conocer a su tía bisabuela Rupaybew que dicen era de los de Salamanca, ni a su hermano menor Kaxvbew[2]. Tal vez conoció a su abuelo Ragibew –hijo de Kaxvbew– y a su abuela Rosa, maci como su madre Carmela; pero, a esta última no la tuvo más que dos años, ya que -debido al parto en que naciera su hermana Dominga- falleció. Desde entonces estuvo al cuidado de su madrastra Mariquita.


Figura 1: Árbol genealógico de la descendencia del logko Ñankubew. Destacado en una elipse Kaxvbew (Martín Catrileo) y más abajo Weycabew, el padre de Anselmo Raguileo Lincopil que en castellano se llamó José Raguileo Quilaleo.

La sociedad mapuche de la zona se enfrentaba, por una parte, al plan “civilizador” del Estado chileno, y por otra, a la tarea “evangelizadora” de la iglesia católica, particularmente desde la Misión de Boroa, inaugurada una vez acordado el fin del conflicto que Chile denominó “Pacificación de la Araucanía”, en tierra mapuche. Su hermano mayor Juan alentó a su padre para que el niño Anselmo fuera enviado a ese lugar. Su hermano Juan Bautista fue quien lo trasladó a caballo hasta allí. “Iba llorando, Anselmo”, me contó en una ocasión. Tenía aproximadamente ocho años.


Figura 2: La familia de Anselmo Raguileo Lincopil. Puede observarse que ninguno de los descendientes de Weycabew tiene nombre mapuche.

Alguna vez le relató a su hija Ruby[3] su paso por ese establecimiento evangelizador.

“…a él no le gustaba la Misión Boroa. Una, porque… era regalón,… Cuando niño, él decía que era llorón… Y allá se encontró solo, sin su hermano, sus hermanas… y a la vez se había casado el tío Juan Bautista con la tía Carmela, y siempre la tía Carmela fue muy cariñosa con él. Entonces, le preparaban estas cosas, tortillitas y cosas así, que a él le encantaban. Y allá en la Misión Boroa, incluso decía que comía hasta pan con gorgojo, por la harina que se empezaba a humedecer; los porotos no los limpiaban, así que salían con mugre; y la otra es que lo hacían levantarse temprano para ir a misa, y él siempre fue como débil y se desmayaba con el incienso. Esos eran los recuerdos que él tenía”.

Otro testimonio de ese tiempo lo entregó Maximiliano Licanleo[4]:

“Tocamos estar juntos en esos mismos años. Y yo llegué allá y él llegó también ahí. Era medio enfermizo. Botaba sangre de narices, de repente. Así era cuando estaba en la Misión.

“Era paciente. Siempre compartía, con uno, como familia. Así era él. Era paciente,…”


Figura 3: Árbol genealógico, vía materna. En cuadros con línea discontinua, antepasados por vía paterna.

De cuando joven pocos recuerdos existen entre sus familiares que le sobreviven, porque siendo recién adolescente se fue a estudiar a un colegio misional en Padre Las Casas, posteriormente a Temuco y después a Santiago a la Escuela de Artes y Oficios en donde se graduó de Técnico Químico (1944).

Dice Guillermina Quintupill[5]:

“Lo vi cuando era niña, muy chica. Supongo que tendría sus dieciocho años, cuando jugaba con Lucho[6]. Después escuché decir que estaba estudiando Agronomía, la gente decía así. Y después me dijeron terminó Agronomía y es otra cosa. Eso era cuento; nunca me dijo él[7].

“Una vez me dijo mi primo Dionisio: ‘Ése es puro papel. No ve gente. Siempre anda con puros libros, siempre anda estudiando… No conoce ni la gente, no se da cuenta que alguien pasa al lado de él’. Tenían la (misma) edad, más o menos”.

Este hecho nos muestra, por una parte, a Anselmo relacionándose con su familia amplia en el poco tiempo que disponía, pues los sucesos ocurrieron en un lof vecino ubicado al norte de Saltapura, de acuerdo a la costumbre que los mayores transmitían a sus hijos, y por otra, a un joven concentrado en sus afanes al punto de ir por la calle sin percatarse de que algún pariente circulaba por la misma.

En definitiva, Anselmo Raguileo debió separarse físicamente de su familia principalmente por su interés en estudiar química; pero nunca lo hizo en lo emocional, pues cada vez que podía regresaba para visitarlos y conversar largamente con ellos sobre diversos asuntos, como relata su primo Maximiliano:

“A verme, no más, después de tantos años que nos habíamos apartado. Como familia, no más, vinieron a visitarme.”


[1] Ñankubew: tatarabuelo de Anselmo Raguileo Lincopil.
[2] Kaxvbew: Martín Catrileo, hijo menor del logko Ñankubew y hermano de Rupaybew y de Ligkobew, acompañó a su padre a las negociaciones con el ejército en Boroa. De ahí que cuando la Comisión Radicadora estuvo en Saltapura, le reconociera como el logko, y que nuestro lof - para el estado chileno - se llame “Comunidad Martín Catrileo”..
[3] Ruby Raguileo Ríos, primera hija del segundo matrimonio de Anselmo Raguileo Lincopil con Leonor Ríos, profesora de Castellano. Vive en Labranza, Gulumapu, IX región de Chile.
[4] Maximiliano Licanleo, primo de Anselmo Raguileo Lincopil. Vive en Saltapura.
[5] Guillermina Quintupill, prima de Anselmo Raguileo Lincopil. Vive en Concepción.
[6] Luis Quintupill, hermano de la entrevistada.
[7] Debido a su larga estadía en una ciudad lejana, sus familiares más distantes especulaban acerca de lo que estaría haciendo. Considérese también el hecho de que las profesiones del mundo occidental – en su mayoría – eran desconocidas para el Pueblo Mapuche.

lunes, 11 de febrero de 2013

NOVEDADES PREVIAS


Les informo que faltan sólo tres días para dar inicio a la celebración del 7º Mingako Kultural, en nuestro lof Saltapura.

Hay diez personas comprometidas para participar en el Taller de dibujos en Telar. Hay diez mujeres que quieren aprender a dibujar diseños tradicionales, a profundizar en la búsqueda de los significados. Es de esperar que lleguen todas. La única condición es que deben saber urdir las técnicas del gvpvh ñimiñ y/o del wule kvzez ñimiñ.


Imagen: Bufanda.
Técnica: Gvpvh ñimiñ
Materiales: Hilo mezclado con algodón
Medidas: 160 cm x 21 cm
Artesano: Erwin Quinupill


Imagen: Tres sujetadores de guitarra
A la izquierda y centro: Técnica Gvpvh ñimiñ
A la derecha: Técnica Wule kvzez ñimiñ
Materiales: Hilo mezclado con algodón
Medidas: 200 cm x 5,5 cm
Artesano: Erwin Quinupill

---

Con respecto a la caminata para visitar el xayenko en la madrugada del viernes, sólo debemos tener en consideración que debemos visitarlo con tranquilidad y respeto. Llevaremos muzay (muday), semillas y ramas para pedir el permiso respectivo y hacer la oración de saludo.

Pediré por los prisioneros.

---

El sábado nos reuniremos en la sede comunitaria para conversar acerca de los acontecimientos históricos, particularmente de los últimos. Habrá – además – música y poesía. Almorzaremos juntos, en el mismo lugar.

---

Se le comunica al público que asistirá que habrá artesanías (bolsas de tela reciclable y objetos confeccionados en telar) que podrán adquirir. Lo que se reúna será para financiar el almuerzo que compartiremos.



Imagen: Bolsa
Medidas: 34 cm x 29 cm
Materiales: Tela reciclable
Colores: Verde, beige, azul marino, azul claro y celeste
Confección: Marina Reyes
Diseño aplicado: Fernando Raguileo
Impresión: Agustín Yávar


Pinche la etiqueta 7º MINGAKO para ver:
- Programa
- Locomoción
- Participantes
- Otros asuntos

lunes, 4 de febrero de 2013

KINTUPVJV (QUINTUPILL)


Erwin Quintupill

Soy hijo biológico de Francisco Quintupill Lienleo, hijo a su vez de Ignacio y Angela, nieto de Quintupill. Me crié en Saltapura con mis padres Juan Bautista Raguileo Lincopil y Carmela Ñancupil Lienleo.[1]

Kintupvjv (Quintupill)

Quintupill viene de Kintupvjv[2] (Kintupüllü[3]).

Kintun: verbo buscar.
Pvjv: espíritu.

Entonces, Kintupvjv puede ser traducido al castellano como “espíritu que busca” o “espíritu que quiere saber”.

¿De dónde proviene nuestro “apellido”? Fue el nombre de mi bisabuelo. No tengo totalmente claro la genealogía familiar; pero, lo que sé lo expongo en el siguiente diagrama:



Figura 1: Padre y abuelo de Quintupill.

El 02 de febrero de 1991 conversé con mi tío Pablo Quintupill Lienleo que vive en Saltapura, hijo de Ignacio Quintupill y nieto de Quintupill. Él dijo:


“El viejo Quintupill, dicen que venía de Tromen. Nosotros no les conocimos y mi padre nunca nos dijo de dónde venía su papá. De parte de su mamá, sí.

“Dicen que el papá de Quintupill  se llamó Chiguaypil. Y el papá de Chiguaypil se llamó Pichipil y no tiene nada que ver con los Pichipil de Hueychahue.

“Este Pichipil, el de Hueychahue, vino de Carahue y llegó en calidad de mozo. El cacique Marileo lo trajo para cuidar animales. El cacique Marileo fue el abuelo de Benancio Marileo, el que vive en Quilaco.

“Mi bisabuelo se llamaba Chiguaypil y nació ahí mismo donde vivía Ignacio, mi papá. A mi abuelo cuando pasó la Radicación le pusieron Juan Quintupill; pero, se llamaba Quintupill.

“‘¿Cómo se llama?’, le decían los ingenieros. “Quintupill”, no más, decían. “Quintupill. ¡Ah!”. Entonces, le pusieron nombre: “Juan va a llamar”. Los mapuche antiguo no tenían apellidos”.

En Saltapura a 2 de febrero de 1991. Registrado por Erwin Quintupill.


La información que viene a continuación me fue entregada principalmente por Guillermina Quintupill Melipil, hija de Ignacio Quintupill y nieta de Quintupill. Ella vive en el barrio Puchacay (Concepción) y tiene tres hijos (Sonia, Samuel y Marcelo).

Hago notar que falta la presencia de la mayoría de aquellos parientes que fallecieron siendo niños/as.


 Imagen 2: Quintupill fue pareja con Ziwka (Diuca), una cautiva[4].
  
Carmela Quintupill

Tuvo un solo hijo: Sebastián. Aunque ya adulta mayor habría contraído matrimonio con mapuche de la zona de Nueva Imperial.

Ignacio Quintupill

Tuvo dos parejas. A continuación se indican los nombres de ellas y sus correspondientes hijos/as.

Cornelia Melipil Tremulun[5]: Luis, Marcelino, Isaías, Pascual, Angelina, Guillermina, Inés, Hilario, Lorenzo, Rosa.[6]

Angela Lienleo: Dominga, Melanio, Pablo, Marta y Francisco[7].

Juan Quintupill

Sus hijos: Domingo, Salvador, Gilberto, Ernestina.[8]

Pedro Quintupill (Solano):

Sus hijos: Gumercindo, Carmelita, Florencia, Cesario y una niña fallecida[9].

NN Quintupill

Se trata de una mujer que habría tenido a su vez cuatro hijos: Luis Inaipil, Juana Inaipil, Dominga Inaipil y otra mujer de quien desconozco su nombre.

Weycawe (Hueychahue)

Así se llama el lof de Quintupill. Se ubica a unos 14 km al sur de Nueva Imperial, Gulumapu. Sin embargo, ese nombre es reciente y se debe a un acontecimiento que puedes ver en:

Febrero de 2013



[1] Ver el relato “Yo, estudiante”, clicando la etiqueta “Erwin Quintupill” en http://mingakokultural.blogspot.com.
[2] Kintupvjv: Esta escritura corresponde al grafemario Raguileo. Ver etiqueta “Anselmo Raguileo” en http://mingakokultural.blogspot.com. Elijo esta forma de escribir porque es la más funcional, ya que me permite graficar cada sonido del mapuzugun o mapucezugun con una sola letra, signo o grafema.
[3] Kintupüllü: Esta escritura corresponde al grafemario Azümchefe de la CONADI.
[4] Mi tía Guilermina Quintupill que vive en Concepción me contó que ella conoció a su abuela. “Era blanca, alta, de pelo rubio y de ojos claros. Vestía chamal como cualquier mujer mapuche”. Se cuenta que cuando la hicieron cautiva, le sajaron los pies para que no huyera. En este diagrama los hijos de Quintupill no están ordenados por edad, pues desconozco esa información.
[5] Su nombre mapuche fue Konmey.
[6] De este grupo sobreviven: Guillermina (Concepción) e Inés (Hualpén). Isaías, Pascual y Angelina murieron cuando niños. Luis falleció en Argentina.
[7] De este grupo sólo vive Pablo.
[8] De este grupo creo que sólo ha fallecido Domingo.
[9] De este grupo sólo conozco al tío Cesario que vive en Hueychahue (Weycawe).