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miércoles, 4 de marzo de 2020

A RESCATAR QUE EL MUNDO SE VA A ACABAR

 El orden natural en el wixal: a propósito de los trabajos complacientes

Por Erwin Quintupill[1]

Historia Mapuche significa retomar nuestro pasado bajo nuestra propia epistemología y construir nuevos conocimientos a partir de nuestra cultura[2].

Cuando era joven, allá en Concepción y Talcahuano, me aproximé a y llegué a ser parte de la actividad cultural, artística y política como una forma del quehacer de la izquierda militante de entonces, porque nuestra organización (Centro Cultural Mapuche[3]) no nos convocaba al trabajo de resistencia a la dictadura en las calles, al interior de las poblaciones y los demás espacios que habitábamos como estudiantes y/o trabajadores. Yo había emigrado en marzo de 1969, para estudiar, y sólo regresaba a casa durante las vacaciones de verano.

En ese tiempo escuché por primera vez la expresión rescate cultural, haciendo referencia a valorar ciertas costumbres de la vida campesina chilena y algunos valores como la solidaridad y el compromiso de clase. Esto último en un contexto más político. Sin embargo, no se realizaban discusiones con relación a qué específicamente íbamos a entender como cultura, rescate cultural, valores, etc., cuestión que era necesaria… Pero, estábamos en dictadura, es decir, permanentemente vigilados, de manera que había que hacerlo clandestinamente o, en el mejor de los casos, contar con el apoyo de algún grupo religioso que facilitara las dependencias de la parroquia o templo[4].

Así, entonces, en un ambiente de poca claridad conceptual, trabajábamos en el rescate cultural con la brújula averiada. En realidad, en la mayoría de los casos, era alguna organización política quien daba la línea a seguir y… por allí marchaba el grueso de las organizaciones culturales y artísticas de la época.

En la actualidad, sigue haciéndoseme necesario reflexionar y actuar al respecto; es decir, de nuevo cabe la pregunta ¿qué rescatar? ¿por qué rescatar? ¿para qué? ¿cómo? ¿con quién/es? ¿dónde?, y de estos asuntos quiero referirme desde el mundo de los tejidos a telar, principalmente sus diseños o dibujos.

La sociedad mapuche, lo mismo que las demás, generó conocimientos mediante una construcción en la que participan varias/muchas personas de modo directo o indirecto. Tal es el caso del telar mapuche y sus técnicas de urdido y posterior tejido. También el de los diseños o dibujos que en él se logran y las llamadas prendas conseguidas por medio del telar.

Hablamos de un conocimiento único, mapuche, situado al interior del territorio de Chile y Argentina, pues es diferente a todos los demás existentes allí. Nuestro telar, llamado wixal por nosotros, se caracteriza porque su estructura principal requiere ser apoyada sobre una pared, que la sostenga. Sus herramientas se asemejan a las de otras formas de telar; pero, siguen siendo únicas. Hasta hace poco se trabajaba exclusivamente con lana de oveja[5] y las tinturas se lograban utilizando materiales existentes en el sector que habita la persona gvrekafe[6]. Por último, existen tres formas básicas de urdido que varían en su forma de ser trabajados, según cada territorio al interior de Wajmapu[7].

El territorio

En Wajmapu era y es posible reconocer diferentes territorialidades que se complementan; pero, que sus habitantes reconocen y respetan. Esto puede observarse en la estructura del gijatun y otras ceremonias; en las técnicas de trabajo; en la gastronomía; en la alfarería y otros oficios; en el vestuario, particularmente en los diseños y colores[8]que aparecen en prendas como mantas masculinas, el xarilogko masculino, los xariwe femeninos y masculinos, etc.


Xariwe (faja) femenino de la zona de Arauco en Gulumapu.

Gran parte de este conocimiento se ha perdido o se está perdiendo, debido a la presión que la chilenidad gobernante – instituciones mediante – ejerce sobre nuestras expresiones culturales y principalmente – en nuestro caso – por el desconocimiento de cómo iniciar un proceso de descolonización del pensamiento. Alguien dirá, que antes hay que darse cuenta de que nos han colonizado la forma de pensar y de cómo lo han hecho… y estoy de acuerdo.

Estas diferencias territoriales no son difíciles de comprender si se tiene en consideración que nuestro antiguo territorio se caracteriza por lo extenso y diverso, y en consecuencia las territorialidades se configuran ajustándose a tales características; es decir, desde ese espacio nos construimos. Los distintos elementos que forman la Naturaleza que habitamos y de la que somos parte nos modelan. Me refiero a la presencia de ríos, lagos y mares, de bosques, montañas y llanos, de animales y vegetales, de todas las formas de vida y al contacto con otros grupos humanos o pueblos. Así, entonces no es de extrañar que la imagen del pewen esté presente en la textilería pewence, aunque ese árbol también exista en la zona de Nahuelbuta o que la flor del chilco sea parte de la decoración de mantas masculinas de diferentes zonas.

El orden natural

En la cosmovisión mapuche se entiende que todo lo existente tiene vida, porque todo se manifiesta; en la cosmovisión occidental, de acuerdo al conocimiento científico, sólo tiene vida aquello que respira, se alimenta, se reproduce, posee movimiento y percibe lo que ocurre en su entorno. Entonces, fácilmente podemos concluir que los conceptos vida y mogen no son equivalentes, sino más bien aproximados[9].

El conocimiento mapuche al igual que las Ciencias Naturales – la ecología, en particular – entiende que cada uno de los elementos que constituye la Naturaleza ocupa un espacio determinado. Nada se sitúa en cualquier lugar. Cada elemento de la Naturaleza toma una posición de acuerdo a sus necesidades. Por eso, hay plantas que viven dentro del agua en forma temporal o permanente y animales que viven en los árboles y otros bajo el suelo.

¿Y los elementos que el conocimiento científico occidental no reconoce como vivos? Pues, el agua no se distribuye de manera homogénea en el planeta; hay sitios con más o menos humedad; existen las aguas acumuladas y sitios en que su escasez es extrema. Las piedras tampoco están por todos los sitios. La luz solar va cambiando así como avanza el día y la oscuridad también. Los astros cambian de posición; la Luna influye en el comportamiento de todo lo viviente y las actividades productivas deben adecuarse al suyo.

La estrecha relación existente entre los distintos componentes de la Naturaleza, hace que los mapuche comprendamos que cada uno de ellos cumple un rol o función. O sea, que todo se halla entrelazado, por eso es que nos complementamos y llegamos a constituir un equilibrio necesario para todos. Pero, como todo lo existente es dinámico, tal equilibrio es frágil y puede romperse, y así ocurre frecuentemente de modo poco perceptible y a veces de manera brutal, como es el caso de las erupciones volcánicas, sismos, inundaciones, lluvias o sequías interminables, tsunamis entre otras manifestaciones. En tal caso, la comunidad mapuche decide y organiza un gijatun de emergencia.

Las actividades que ordinariamente realizamos debieran adecuarse a ese entramado, respetar el orden naturalmente establecido. El compromiso renovado en cada gijatun apunta a ello: a respetar el azmapu, ese conjunto de normas que la Naturaleza nos ha enseñado y que nosotros hemos sistematizado. Más aún, todas nuestras creaciones deben responder a esas exigencias, el trabajo del telar incluido y todo lo concerniente a él.

Los diseños del telar como medio de expresión

Todos los diseños o dibujos que surgen del telar dicen algo, es decir, fueron creados para decir algo, para significar, para representar o simbolizar. Sin embargo, me cabe la pregunta ¿cómo llegaron al lugar en que podemos observarlos? Para ello, debiéramos separar los tiempos: el antiguo y el actual o el que comenzó a partir del proceso de chilenización, una vez perdida la guerra contra el Estado chileno.

Los diseños antiguos se hallan en los museos y colecciones particulares, y en algunos casos en la memoria de alguna ñimikafe[10]. Los diseños actuales son difíciles de identificar, porque no existen datos de autoría; pero, si no se encuentra en ninguna prenda antigua, podemos suponer que lo es.

Asumiendo que en el mundo mapuche todo responde a un orden naturalmente establecido, también los diseños logrados en el telar se adecúan a ese principio. Así, entonces podemos identificar diseños en vestuario masculino y femenino, enseres domésticos, enseres para la monta de caballo. Otras subcategorías son el uso cotidiano y ceremonial, y la edad de las personas.

Vestuario masculino

Niños

En otro tiempo usaban chamal[11].Era de un solo color y estaba sujeto a la cintura por un xariwe sencillo, delgado, de un color o dos que formaban líneas verticales u horizontales o pequeños cuadrados. (En muchos casos el xariwe era un cordón confeccionado con hilo de lana de oveja, torcido o trenzado o, incluso, una tira de género cualquiera).

La manta, antes y en la actualidad, es siempre sencilla, de un solo color o con diseños muy simples. “Puras rayitas[12], no más, o ese terrón de azúcar”, dice Zoila Huilipan de Saltapura.

El xarilogko no lleva dibujos complejos y suele ser de un color o posee líneas o kvlehxaru[13] (cola de traro).


Diseño listado que recuerda un arco iris.


Diseño denominado "terrón de azucar" en nuestra zona.

Adolescentes y adultos jóvenes

Cuando los niños muestran los primeros signos de maduración sexual, los padres debieran preocuparse de mandarles a confeccionar un xarilogko con dibujos[14] que en adelante señalará su condición de hombre fértil y que usará en encuentros de palin y otras ceremonias como el gijatun.

Su manta aumentará de tamaño y puede ser de un solo color o llevar listas al costado y al centro, o incorporar dibujos sencillos, para reforzar con esas imágenes las energías que ahora le movilizan.

Si usan xariwe o faja a la cintura que antiguamente tenía la función de sujetar la ciripa[15], éste debe llevar diseños que lo diferencien de los niños o puede ser de un solo color, pero ancha[16].

Hombre adulto

Para el uso cotidiano su vestuario puede ser de un solo color o llevar diseño si lo prefiere; pero, es recomendable que en situaciones de ceremonias su manta, xariwe y xarilogko sean altamente elaborados con dibujos notablemente complejos y logrados por gvrekafe de mucha experiencia.

Hombre autoridad

Por tratarse de logko o maci, su vestuario debe diferenciarse de los restantes hombres, simbolizando su rol. Todos los diseños que use debieran ser altamente elaborados, ya sea con la técnica welukvzez[17] o xarin (mantas amarradas).
En situaciones cotidianas, su vestuario puede ser sencillo.


Diseño de manta que realizaba Carmela Ñancupil Lienleo de Saltapura (Gulumapu).

Vestuario femenino:

Niñas

Al igual que los niños, ellas debieran llevar vestuario de un solo color o que incorporan listas verticales, cuadros pequeños (terrón de azúcar) y/o rayas horizontales (kvlehxaru = cola de traro).

En otro tiempo, llevaban un chamal sencillo, sin adornos.

Adolescentes y adultas

Xariwe: La madre debiera preocuparse de confeccionar o encargar su confección, y entregárselo a su hija después que haya menstruado por primera vez, en una ceremonia íntima. Así, entonces, los diseños que toda mujer adolescente, joven o adulta viste, indican claramente esa condición, su fertilidad y/o condición de adulta; pues después del climaterio, ellas conservan su uso.


Xariwe femenino de la zona que abarca Teodoro Schimdt hasta Nueva Imperial,aproximadamente. Se caracteriza por poseer dos diseños

Kvpam o chamal: En otro tiempo era confeccionado en el telar con hilo blanco y fino. Ya terminado era sometido a tinción de color negro. Según el territorio puede llevar en el borde inferior una pieza de terciopelo negro o de otro color; en todos los bordes un bordado con lana roja o de otro color; o en las esquinas inferiores, pompones. En la actualidad, se ha ido imponiendo el uso de tela industrial, de distinta textura según la época.

Vkvja o reboso: Era confeccionado en el telar y su diseño era muy semejante al que actualmente se utiliza. Este último es de origen industrial.

Enseres para la monta de caballo

-   Aquellos que se ubican bajo la montura: Los peleros pueden ser de un color cualquiera o tener dibujos simples (listas o cuadros o rectángulos pequeños). El uso de sudaderas o maxa se conserva en pocos lugares y generalmente poseen dibujos muy elaborados, de preferencia con la técnica gvpvh[18].

-    Aquellos que se ubican sobre la montura: La literatura especializada las llama “chañuntuku”. En nuestra zona se llaman japa (llapa). Se trata de un mosaico, realizado con trozos de hilo que se anudan al urdido, y pueden ser de un solo color o llevar diseños simples, pero vistosos.

-       Las “fajas” con cascabeles que llevan sobre el pecho, durante una ceremonia como el gijatun.

-  Unas pequeñas cintas sobre la frente para determinadas circunstancias no especificadas por la informante que las mencionó[19].

-         Las kutama o alforja son dos bolsas que se tejen a partir de un solo urdido, unidas por huinchas. Se atan a la parte trasera de la montura y sirven para portar las compras, encargos y el rokiñ.

Enseres domésticos

Todos aquellos que se utilizan en el interior de la casa y que pueden ser llevados a otros espacios, como los ceremoniales.

-  Frazadas (ponxo): Pueden ser de un solo color, llevar listas verticales que representan un arco iris y/o líneas horizontales (kvlehxaru). La terminación en los bordes puede ser del mismo color que el campo o de otro, y en las puntas pueden o no llevar un adorno semejante a un moño pequeño.

-       Diferentes tipos de alfombras (lama): Pueden ser de un solo color y cualquiera o dibujadas con diseños complejos. Preferentemente, se utiliza el urdido gvpvh en su confección.

¿Equilibrio o desequilibrio?

El equilibrio dice relación con entender cuál es el espacio y el tiempo que le corresponde a cada forma de vida, como también el rol que le cabe en el colectivo humano y en la Naturaleza.

Cada hombre y cada mujer debiera reforzar aquellos signos que le identifican, el vestuario entre muchos otros, así sea para asistir a una ceremonia y nada más.

Cada madre y cada padre debiera reflexionar respecto del vestuario que le aporta y/o sugiere a su hija o hijo pequeño en situaciones de encuentro social o ceremonial. ¿Cómo? Pues, entregando elementos que permitan fortalecer la identidad de la niña o niño (género, edad, roles…), para que llegue saberse parte de un pueblo[20]; en nuestro caso, para que se identifique como mapuche.

El trabajo complaciente

No es otro que aquel que complace al cliente, en una lógica mercantil capitalista; es decir, confecciono lo que me piden sea o no correcto, y no pregunto ni comunico acerca de los significados. En otras palabras, le resto valor cultural al objeto, le quito el sentido y lo transformo en algo absolutamente decorativo.

Diferente es  el trabajo innovador que basándose en el conocimiento mapuche (mapuce kimvn) genera nuevos objetos y/o modifica algunos existentes, con el propósito de adecuarlos a las necesidades actuales. Por último, el gusto por algo – siendo subjetivo – experimenta cambios a lo largo del tiempo, también.



PERDÓN... POR AQUÍ PASÓ LA CIVILIZACIÓN: Tapiz que recrea el proceso civilizatorio emprendido por los Estados chileno y argentino y sus consecuencias.
Autor: Erwin Quintupill
Técnica: Gvpvh ñimin
Materiales:Lana de oveja de color natural y tinturadas con kañun (líquen) barba de palo y hojas de durazno.


***

Finalmente, puedo responderme:

¿Qué rescatar?

Todo aquello que en algún tiempo tuvo significado, lo haya perdido o no.

¿Por qué rescatar?

Es útil para entender cómo se construyó parte de nuestro pasado y verificar si en la actualidad es posible reactivar su funcionalidad. (Recurrir a la memoria es siempre necesario, cada vez que se pretende construir futuro).

¿Para qué?

Para el reforzamiento de nuestra cultura, para el fortalecimiento del desarrollo de un pensamiento político propio y sólido; para allegar insumos de calidad a la discusión intercultural y para la construcción de nuestro futuro.

(Todo lo rescatado puede ser insumo para diversas acciones, ya sean del ámbito productivo, social, artístico, político o espiritual).

¿Cómo?

Principalmente, a través de la reactivación del gvxam (conversación) mapuche; pero, también incorporando técnicas de la investigación científica occidental. Se hace necesario registrar las actividades para facilitar su procesamiento y posterior difusión.

¿Con quién/es?

Preferentemente, con quienes son portadores del saber tradicional (mapucekimvn), los kimce, aunque también – en ciertas circunstancias – los más jóvenes y los niños/as. Y con otros interesados, mapuche o no, con experiencia en alguna área de investigación, idealmente para formar equipos de trabajo.

¿Dónde?

En la memoria mapuche, en nuestro territorio (puelce y guluce); en los museos y bibliotecas y otros espacios que guarden información al respecto.




[1] Residente en Saltapura lof, Gulumapu (Nueva Imperial, Chile).
[2]Mariman, Caniuqueo, Millalen y Levil (2006) ¡…Escucha, winka…! Cuatro ensayos de Historia Nacional Mapuche y un epílogo sobre el futuro. 1ª edición. LOM Ediciones.
[3]Me refiero a la filial de Concepción, formada en ese tiempo por un grupo de unas 25 personas, provenientes de diferentes lugares del país, algunos wariace, hombres y mujeres, estudiantes y trabajadores, la mayoría sin militancia política ni estudios superiores. Posteriormente, en 1980, pasó a llamarse Asociación Gremial de Pequeños Agricultores y Artesanos Ad Mapu.
[4] A las generaciones jóvenes actuales puede parecerle exagerado; pero, en ese tiempo la sola palabra cultura dicha en público resultaba sospechosa. Existía el riesgo de ser oído por algún agente de la DINA y que se iniciara un proceso de seguimiento, pues asumían que sólo la gente de izquierda utilizaba esa clase de conceptos.
[5] Antes de la llegada de la oveja, traída por los españoles, se utilizaba el pelo o lana de un animal que – de acuerdo al testimonio de algunos cronistas – nuestros antiguos llamaban “chilihueque” o “hueque”.
[6] Persona experta en tejido o en tejer utilizando el telar. (Para escribir en mapuzugun, utilizo el Grafemario Raguileo. Por ejemplo: mapuche, en castellano; mapuce, en mapuzugun).
[7] Territorio ancestral mapuche.
[8] “…incluso el color. Si una familia lograba un color determinado que fuera muy aceptado, ellos guardaban el secreto de cómo se lograba.” (Testimonio de María Teresa Curaqueo Loncon en “Voces Mapuche. Mapuche Dungu”. Museo Chileno de Arte Precolombino, 2002. Editores: Carlos Aldunate y Leonel Lienlaf).
Para los tiempos antiguos el concepto de familia era correspondiente al de lof. Probablemente, el uso de un tono de color determinado se hacía extensivo a un territorio más amplio, por ejemplo, el ayjarewe, debido al comportamiento político de esa época.
[9] Esto debiera llevarnos a pensar o a reflexionar respecto a la calidad de las traducciones del mapuzugun al wigkazugun castellano que hemos aprendido e instalado en nuestro imaginario. Por ejemplo preguntarnos ¿quiénes las hicieron?, ¿con qué propósito?, ¿con qué método?.
[10] Persona experta en las técnicas del ñimin o de los dibujos hechos a dedos en el telar. Al parecer, en el tiempo antiguo fueron ñimikafe solamente las mujeres; en el actual, existimos algunos hombres que dominamos esas técnicas, también.
[11] El autor de este artículo fue usuario de chamal.
[12] Las “rayitas” que menciona la señora Zoila pueden estar dibujadas en sentido vertical u horizontal, adquiriendo así diferente significado.
[13] Llamado así por que semeja al dibujo de la cola del traro.
[14]En general, el vestuario “cargado” de dibujos es adecuado y bienvenido en ceremonias de cualquier tipo. Se asume que ellos refuerzan las energías que se quieren movilizar a favor de la restitución del equilibrio natural. Lo mismo ocurre con el vestuario tradicional femenino, ya que a las mujeres que lo llevan las sitúan en la primera fila, durante la ceremonia del gijatun.
[15] Ciripa: En la actualidad, algunos jóvenes han rescatado el uso de esta prenda, sólo en espacios ceremoniales.
[16] Aproximadamente, 10 cm en promedio.
[17] El urdido welu kvzez es aquel que permite diseños visibles por ambos lados de la prenda (dos vistas o positivo/negativo).
[18] Se distingue porque para lograr los diseños las hebras que dibujan deben ser levantadas por encima de las que forman el campo. Este último permanece inalterable. Los dibujos son claramente visibles por solo un lado de la prenda.
[19] Dato aportado por Zoila Huilipan de Saltapura, comuna de Nueva Imperial, Gulumapu.
[20] La escuela chilena y los medios de comunicación han incorporado la práctica de disfrazar de adultos a los niños en situaciones como la celebración del 18 de septiembre. También está ocurriendo en actos escolares para “celebrar el we tripantu”. (En rigor, la ceremonia se denomina wvñol xipantu y no se trata de una celebración propiamente tal, sino de una conmemoración en que se renuevan compromisos con la Naturaleza). Si se tratara de una representación teatral, una dramatización o algo por el estilo, no hay problema.

jueves, 3 de diciembre de 2015

VESTUARIO MAPUCHE TRADICIONAL



Por Erwin Quintupill

Al igual que en otros ámbitos, nuestros antepasados se expresaban a través de su vestuario, específicamente por medio de los diseños y la forma. Todos sabemos que la ciripa[1] dejó de usarse. Mis mayores me contaron que los últimos hombres que las usaron fallecieron a mediados de la primera mitad del siglo XX. Entre las mujeres, es posible observar el uso del kvpam[2] hasta ahora, aunque preferentemente en el contexto de las ceremonias.

PU PICIKECE

Cuando pequeño me tuvieron – no sé con qué frecuencia – en el kvpvlwe[3]. En esa “cama”, aparte de la ropa que envuelve, los niños vestíamos alguna camisa y chaleco o chomba tejida con lana de oveja. Al comenzar a caminar, niños y niñas vestíamos chamal confeccionado con algún resto de ropa. Era una especie de  falda que se amarraba en la cintura. El propósito era que no orináramos lo que vestíamos. Íbamos desnudos por debajo. Así jugábamos, caminábamos y corríamos. Cuando nos llegaba el momento de evacuar, simplemente lo hacíamos. De ese modo, mamá tenía algo menos de trabajo.

En mi tiempo de niño, el vestuario ya se había chilenizado, con la excepción del makuñ[4].

LA SIMBOLOGÍA DE LAS EDADES



Los niños/as y los adultos/as usaban y usan el mismo vestuario; sin embargo se mostraban diferencias muy claras. El de los picikece era de diseños simples. Por ejemplo, el xarilogko de niño podía llevar líneas, kvlenxaru o terrón de azúcar. Con la manta ocurría lo mismo. Por su parte, el xariwe de las niñas era también de diseños sencillos y si estaba algo más elaborado, había sido tejido con la técnica del gvpvn ñimiñ, que es menos complejo.



Imagen: Diseño "Terrón de azúcar" en lama (alfombra).
Técnica: Welu kvzez ñimiñ
Fotografía: Erwin Quintupill (Los Laureles, 2006)


Imagen: Xariwe de niña.
Técnica: Gvpvh ñimiñ.
Materiales: hilo y algodón.
Fotografía: Alicia Foxley.


Imagen: Diseño kvlehxaru (referencia a lo cola de traro) en lama (alfombra.
Fotografía: Erwin Quintupill.

Al aproximarse la época de la pubertad, los padres se preocupaban de hacerle o mandarle a confeccionar un xarilogko y makuñ a los niños; y a las niñas xariwe y accesorios de platería. Los diseños podían ser ordenados por los padres o dejados a elección de quien los confeccionaba. Es entonces cuando aparecen los diseños complejos, confeccionados con la técnica del welu kvzez, para representar que los usuarios son personas que han alcanzado la fertilidad.

Entre los jóvenes y los mayores también había diferencias. Zoila Huilipan de Saltapura comenta que en las mantas confeccionadas con la técnica del xariñ (amarrado), consideraban esa diferencia. Los jóvenes y adultos llevaban diseños más simples y sólo los mayores vestían lo más complicado.


Ver: https://www.youtube.com/watch?v=JgYxzm08zAI


***

El kvpam de las mujeres solteras tenía dos tirantes que pasaban por entre su cuello y sus hombros; en cambio, la mujer casada usaba uno solo, para facilitar el acto de amamantar a sus guaguas. Posteriormente, ellas mantenían ese modo de llevarlo.

Los colores, sus intensidades y matices formaban parte de la simbología local e incluso familiar. En la actualidad, es posible apreciar algunos de estos códigos, aunque desconozco si es producto de la casualidad o intencional.





[1] Ciripa: prenda amplia que el hombre amarraba a su cintura, de modo que las piernas pasaran por las aberturas que se formaban a los costados.
[2] Kvpam: vestido femenino; también llamado chamal.
[3] Kvpvlwe: tipo de cuna portátil.
[4] Makuñ: manta.

domingo, 13 de julio de 2014

TINTURACIÓN CON LÍQUENES

En enero de 1997, me dispuse a tinturar con líquenes (kañun), del mismo modo que vi hacer a mi madre muchas veces. (Ella falleció en junio de 1995).

Había estado recolectando el material, quitándolo de los troncos, de las estacas y del follaje de algunos árboles.

Usé una olla de fierro. En ella coloqué el hilado, enseguida el kañun, el agua y un puñado generoso de sal de cocina (como mordiente, para que fije el color). El tiempo en el fuego, depende del tono que se quiere. Mientras se calienta a fuego lento, se revuelve la mezcla para que la tinturación sea homogénea.

Se retira todo del fuego y se enjuaga abundantemente. Luego se tiende, para el secado.









Las fotografías son mías, excepto en las que aparezco. Esas, las tomó mi amiga Erna que estaba de visita.
Lugar: Saltapura.
Fecha: enero de 1997

MI MANTA

Allá por 1995, ya había experimentado bastante lo de dibujar. Fue en ese momento en que decidí cumplir mi deseo de tener una manta "laboreada", como dicen en Saltapura.

Mi mamá que sabía dibujar estaba estaba enferma. No estaba en condiciones de hacerla. En cambio, mandó a hilar y me regaló todo lo necesario.

Entonces, tomé sus herramientas (el wixal) y me fui a la chichera. Allí improvisé mi Taller. Era febrero.

Demoré casi un mes, y en los flecos, no recuerdo; pero, demora. Fue todo un acontecimiento.

Mi manta al estar dibujada, es ceremonial; o sea, no es de uso diario. Le hice estrellas en la franja central. Eso lo aprendí de mi tía Zoila. Fue ella quien, un día cualquiera, se refirió a ellos como tales (estrellas). (La literatura las llama "grecas"). En el cuello, dibujé un par de flores de chilco. En las franjas laterales, una serie de plantas.

Las estrellas, las aprendí haciéndolas de memoria, después de haberlas visto muchas veces. Quiero decir que me largué a confeccionarlas, y ya. Las flores de chilco, las tomé de una fotografía; y las plantas de los costados, también.








Las fotografías en blanco y negro las tomó mi primo Marcelo Flores Quintupill, con una cámara Zenit mía. La en color, no recuerdo quién.
Lugar: Saltapura.
Febrero de 1995

lunes, 9 de junio de 2014

TAPICES EN TELAR MAPUCHE

Les muestro detalles de algunos tapices que he realizado en los últimos tiempos.


 Durante la realización del último Mingako Kultural en Saltapura, realicé una ensayo de Taller de danza mapuche, específicamente de Coyke Purun (Danza del Avestruz). En esa ocasión asistieron cuatro niños (Mawvn, Matías, Bryan y Ligkoyam). Ellos me motivaron a confeccionar dos tapices, de los cuales les muestro algo del primero.


Niños danzantes (detalle).
Material: Lana de oveja (colores naturales)
Fotografía: Erwin Quintupill, Marzo del 2014.




Niños danzantes (Tapiz en preparación)
Fotografía: Erwin Quintupill


Uyuce (detalle)
Fotografía: Erwin Quintupill (junio del 2013)

Hace muchos años, mi padre me contó que cuando joven divisó un Uyuce (uyuche). Dijo que se parecía a un tizón que avanzaba por el aire, lentamente. La tarde se estaba yendo, agregó.

Es una de las tantas formas de perimontun que se llegan a presenciar.

Para finalizar: Loreto también se está atreviendo con la técnica del gvpvn ñimiñ.


Loreto preparando un tapiz.
Fotografía: Erwin Quintupill (Saltapura, febrero del 2014).

lunes, 14 de abril de 2014

ARTESANÍAS - GALERÍA 1

A quienes visitan este blog, les comunico que mi principal trabajo en el telar tiene un propósito artístico; sin embargo, también realizo artesanías, las que me permiten ensayar nuevos diseños a partir de los tradicionales, o probar algunos definitivamente propios.

Expongo a continuación imágenes de algunas de ellas. Si de entre los visitantes existe alguna persona interesada en adquirir una o más piezas comuníquese a mi mail quintupillerwin@gmail.com.

(Clicar sobre las imágenes para ver en tamaño mayor y detalles)


COLGANTE
Material: Hilo, algodón y koliwe
Medida aproximada: 75 cm x 12 cm
Técnica: Welu kvzez
Fotografía: Alicia Foxley


BOLSOS PEQUEÑOS (con y sin tirante)
Material: Hilo y algodón
Medida aproximada: 20 cm x 13 cm
Técnica: Welu kvzez
Fotografía: Alicia Foxley


ESTUCHES
Material: Hilo y algodón
Medida aproximada: 22 cm x 7 cm
Técnica: Welu kvzez
Fotografía: Alicia Foxley


MARCADORES DE LECTURA
Material: Hilo y algodón
Medida aproximada: 20 cm x 2,5 cm
Técnica: Welu kvzez, gvpvh ñimiñ y común
Fotografía: Alicia Foxley


MINIATURA DE TELAR
Material: Hilo y algodón
Medida: 50 cm x 30 cm
Técnica: Cañuntuku y otras
Fotografía: Erwin Quintupill


MONEDEROS O PORTATELÉFONO
Material: Lana artificial (izquierda), Hilo y algodón (derecha)
Medida aproximada: 14 cm x 9 cm
Técnica: Welu kvzez
Fotografía: Alicia Foxley


XARILOGKO MASCULINO
Material: Hilo y algodón
Medida aproximada: 120 cm x 5 cm
Técnica: Gvpvh ñimiñ
Fotografía: Alicia Foxley


XARIWE NIÑAS (FAJA)
Material: Hilo y algodón
Medida aproximada: 135 cm x 5,5 cm
Técnica: Gvpvh ñimiñ
Fotografía: Alicia Foxley


BUFANDA
Material: Hilo y algodón
Medida aproximada: 160 cm x 21 cm
Técnica: Gvpgh ñimiñ
Fotografía: Erwin Quintupill


BUFANDA
Material: Lana de oveja
Medida aproximada: 160 cm x 21 cm
Técnica: Urdido común
Fotografía: Erwin Quintupill


BUFANDA
Material: Hilo y algodón
Medida aproximada: 160 cm x 21 cm
Técnica: Gvpgh ñimiñ
Fotografía: Erwin Quintupill