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jueves, 7 de abril de 2011

CASAMIENTO - “`PAGO” DE MUJER CON ANIMALES


Casamiento (de) la Rupayleo, contaba mi mamá: “Kvla koral, pigey, apopay Mellico”, pikefuy(1). Mellico pigey ti vlmen, ti wenxu. Antes era así: se pagaba la mujer. Adonde iba a buscar uno, tenía que pagar animales, pue. Es un casamiento de familia rico, no más, demostrando riqueza.

No se dice “pagar”. Se hace gijanzugun. Ese es gijanzugun. Porque riqueza de los mapuche era tener animal(es), nada más. No tenían compra, no tenían auto. No se conocía esa cosa. Se vestían igual: camal(2), ciripa(3), como cualquier otro pobre. Otro vestimenta no había. No como un rico hoy día se pone corbata, terno de casimir, anda en auto (y) otro anda en avión.

Como pagar se dice, porque habían familia que se querían, los mayores. Basta que se quieran, no más: los mayores. Entonces, por ejemplo, tú tenís una hija, él tiene otro. Ya, (a) él le gustó tu hija, y si tiene hijo él: “¡Ah! Éste va a ser mi hijo, voy a pagar cuantos animales si me piden”. “¡Tunte kujian rume!”. Cuanto quieran, voy pagar, decían los viejos. Ese era casamiento, gijanzugun que se dice. Hoy día se paga una ovejita, no más. Y vamos casando.

Como pagar dice, como un agradecimiento, como… por no rebajarse de ese hombre, el dueño de hija, daba todo lo que tenía, para mostrar merecimiento. Y había gente que tenían animales. Cualquiera cantidad. Antes… porque la tierra estaba común.

Aquí el que tenía más animales era Quilaleo, dicen. Fvta Quilaleo. Ese abuelo de los Ñancupil (y) bisabuelo de esta gente que está aquí. Papá de Ñancupil(4). Bisabuelo de esta gente. Fey ti xarvmamvj, wente wigkul, ese, dicen que el potrero ese es un solo corral. Ahí se llenaban los animales, cuando (a)corralaban. Llegaban tirá de animales, (a)carreándolos. (Iban) saliendo allá, en el colegio(5) y todavía no terminaba de salir en los corrales. ¡Ese sí que era cantidad! ¡Imagínate, tú! (Para) tapar todo ese trayecto. Era(n) como hormiga los animales, porque así también mandaban ellos de aquí a Almagro(6). Entugekey kujin, utaltuan, pigey(7). Zewma octubre, salían. Mvlelu kacu(8). Daba(n) vuelta: Kopiwpvjv, Boroa, Lumahue, Cagvj (y) en mayo llegaba(n) aquí, y lo(s) tiraban a la montaña. ¡Eso, era pura montaña!. Ahí, pasaba(n) el invierno. Entonces, llegaba la primavera, rodeaban otra vez. No sabían cuánto era(n). Si perdía diez, quince… perdía, no más. caían al risco, la gente pobre sacaba: no se dan cuenta.

También había gente que le gustaban tener, criaban, puh. Pero, así también había pobre. Pero, dicen que era contado la gente que era (rica). (La) mayoría eran pobre. Actualmente, puh. El hombre que trabaja bien, ta bien, y la persona que no trabaja, no tiene tampoco. Había gente, hombre pobre, que no tenían ningún animal.
Eso no es pagar, sino que es demostrar, como cariño, como agradecimiento, como demostrar que… tienen. Para ellos, los animales no tenían valor, puh; porque ¿qué se hacía con los animales? Por que no se podía vender. ¿Quién le va a comprar? Plata, no corría. Pa consumo, no más. Esa misma gente que cuidaban eran rehenes. Se dice rehenes, ahora. Esa gente (eran) esclavo. Tenían mozo. Compraban chiquillo huérfano, por ahí. Lo criaron: sería de mozo. Eso eran los servidores. Los hijos de un cacique no van a andar cuidando animales, puh. Esta familia Pichipil, dicen que la familia eran rehenes. Eran mozos y (se) radicaron aquí. Hoy día, viven. Sigue la herencia. Ese eran los cuidadores de animales. Tienen permiso pa comer: terminaba la carne (y) mataban otro vaquilla. Pasaban buena vida. Harina tostado: un saco, dicen que todo el tiempo se mandaba. Ka mvley kona, kvyvmtuyawtu(9). Kvyvmtu se llama ir a dejarle alimento. Era harina de avellana. (Todos los) artículos de primera necesidad: harina, sal. Kvyvmtu. Felefuy ta mogen kuyfi, cacay. Fewla may cambialeiñ(10).

(1) “Kvla koral, pigey, apopay Mellico”, pikefuy: “Tres corrales, dicen, vino a llenar Mellico”, solía decir.
(2) Camal: chamal
(3) Ciripa: chiripa
(4) Ñancupil: Padre de Wete Ñancupil y abuelo de Martín. José, Dominga, Sofía y Herminio, todos fallecidos durante la segunda mitad del siglo veinte.
(5) Colegio: se refiere al colegio que existió en Hueychahue hasta, más o menos, la década de los 70 y en el que fue profesor Aburto Morales. El terreno para construir la escuela lo cedió Marcelino Quintupill. Actualmente vive allí Amador, en la tierra que le dejara su padre. Marcelino falleció, siendo logko de su lof, en julio de 2009.
(6) Villa Diego de Almagro, distante a unos 10 Km. Al norte, aproximadamente.
(7) Entugekey kujin, vtaltuan, pigey: Sacaban los animales a pastar, dicen.
(8) Mvlelu kacu: Habiendo pasto.
(9) Ka mvley kona, kvyvmtuyawtu: También había kona, para ir a dejarles. Kona: subalterno del mismo grupo familiar del vlmen.
(10) Felefuy ta mogen kuyfi, cacay. Fewla may cambialeiñ: así era la vida antes, chachay. Ahora, hemos cambiado.

Relato entregado por Pablo Quintupill y Zoila Huilipan. Saltapura, 16 de aabril de 1995.

Imagen: Zoila Huilipan y Marta Quintupill (Palin Saltapura-Boroa)
Fotografía: Erwin Quintupill (octubre 2010)

CASAMIENTO


Al otro día, llegando aquí uno tiene que mandar a una persona de respeto, responsable - para que vaya - y tenga buen vocabulario, para ir a decir lo que significa: Que aquí llegó y que aquí está, que estén tranquilos. Así que los papá y mamá esperan eso, al otro día. Cuando perdió una niña esperan al mensajero. Nosotros decimos el werken.

Pero tiene que hacer el papá. Mi papá tiene que mandar, no yo.

Después me preparé para celebrar mi casamiento. Un mes después, más o menos, vine a “pagar” mi casamiento. Otra vez tengo que mandar a mi werken, mi persona mayor de edad. Fue mi cuñado Martín Raguileo. El partió de nuevo; pero, tiene que ser llevado por otra persona. El hermano de mi suegro fue el intermediario. El no podía llegar a la casa del papá de la novia solo, tiene que ser con otra persona, un intermediario. Llega el werken, va acompañado.

Allá llega y habla con su hermano: Mire hermano, aquí llegó otra vez este caballero. "Quiere hacer su pago." Entonces mi suegro tiene que señalar el día en que tenemos que ir nosotros.

Así lo hice. Creo que dejó una semana. Un poco más, un poco menos, no me acuerdo bien. Fuimos a pagar.


Compré una bestia para matar: una yegua. Dos ovejas. Un reboso, un chamal, para la Mamita, mi suegra; dinero en efectivo, para el suegro. Todo eso se hace, se entrega en el acto. Y tiene que haber una persona para que vaya a hacer uso de la palabra: “Este es el pago...”

A mí me ayudo mi hermana Dominga. Me ayudó la hermana Carmela. Me ayudó otra prima que tenía en La Vega. Mis cuñados me dieron dinero en efectivo: 500 pesos (en ese tiempo era harta plata). Yo compré la bestia, una auka, una bestia que nunca se ha montado. ¡Gorda! Esa la matamos allá.

Relato entregado por Pablo Quintupill, en Saltapura, el 2 de febrero de 1991.

Imagen: Pablo Quintupill
Fotografía: Germán Correa. Saltapura, febrero 2011.