miércoles, 1 de mayo de 2013

RECUERDOS DE FAMILIA


Imagen: Carina y Loreto, "juegando" al negocio.
Fotografía: Erwin Quintupill.
Saltapura, creo que en 1995


Imagen: Lino y Margarita, galopando en el maravilloso caballo que crearon en patota.
Fotografía: Erwin Quintupill.
Saltapura, no recuerdo la fecha.


Imagen: Alex y Lino haciendo un kawvc
Fotografía: Erwin Quintupill.
Saltapura, no recuerdo la fecha


Imagen: Mi Lore, vieja chica matera.
Fotografía: Erwin Quintupill.
Saltapura, abril 1996.


Imagen: Margarita y Loreto.
Fotografía: Erwin Quintupill.
Saltapura, 1º de noviembre, probablemente de 1994


Imagen: Alvaro y Loreto en el matrimonio de Pamela con Horacio
Fotografía: Erwin Quintupill.


Imagen: Alvaro y Anselmo
Fotografía: Erwin Quintupill.
Saltapura, febrero de 1996


Imagen: Loreto, Erna, yo y Flor.
Fotografía: Erwin Quintupill.
Saltapura, creo que en 1996


Imagen: Pablo Elías en su kvpvlwe
Fotografía: Erwin Quintupill.
Saltapura.


Imagen: Pichulin (a) Pirata, un gran amigo.
Foto: Erwin Quintupill
Saltapura, diciembre de 1997


Imagen: Kurvayvw, mi "cochino, mi inolvidable amigo

Foto: Erwin Quintupill
Saltapura, febrero de 2001

CUENTO: LA VÍBORA

Este cuento me fue narrado por Andrea Raguileo, mi sobrina que vive en Nueva Imperial y que se crió junto a mis padres –sus abuelos-, en 1992.

Trata la historia de un príncipe encantado, que presenta la forma de un culebrón y que salva de la ceguera con ayuda de una maci (machi). Estamos entonces, ante un cuento de origen no mapuche, pero adaptado -parcialmente- a nuestra visión. Son muchos los cuentos de origen no mapuche que nuestros padres utilizaron/utilizan para entretenernos y orientarnos en la vida.

Hay cuestiones curiosas como el título que Andrea me dio, pues con ese lo aprendió de su tía Isabel; pero, durante la narración no se menciona la palabra aquella, sino la de culebrón.

Lo demás es propio de los cuentos europeos que nos llegaron con los españoles: el príncipe, la princesa, el rey, el hallazgo del niño-culebrón, los obstáculos para conseguir un objetivo.

LA VÍBORA[1]

Se trata de un viejito y de una viejita que vivían solos, y que no tenían hijos. Un día, el viejito - que andaba en el campo - escuchó un llanto de guagua. Buscó y buscó, hasta que la encontró; pero, se trataba de un culebrón que lloraba como guagua. El viejito se lo llevó para la casa, y allá - con su viejita - lo criaron.

El culebrón empezó a crecer, y como si fuera un niño, también aprendió a hablar. Cuando ya era grande, el culebrón le dijo un día a su papá que se quería casar, y que quería que fuese a pedirle la mano de su hija al rey.

El viejito y la viejita se entristecieron, porque no habían pensado en eso; pero, como el culebrón insistió, al final el viejito fue donde el rey a pedirle la mano de la princesa para su hijo culebrón. El rey se enojó, porque lo vio tan pobre. Que ¡cómo su hija iba a casarse con el hijo de un hombre tan pobre! Así que le dijo que bueno; pero, con la condición de que le transformara las paredes que rodean el palacio en oro.

El viejito se regresó triste y le dijo a su hijo lo que había pasado. El culebrón le dijo que no se preocupara, y al otro día las paredes aparecieron convertidas en oro. Entonces, el rey, dijo que no era suficiente, que ahora tenía que transformar a todo el palacio en oro. El viejito volvió triste otra vez; pero, el culebrón le dijo de nuevo que no se preocupara. Al otro día el palacio apareció convertido en oro. Pero, el rey dijo que no era suficiente, que tenía que convertir toda la quinta en oro, los árboles y los frutos incluidos. Apareció la quinta convertida en oro. Entonces, el rey no pudo seguir poniendo obstáculos, así que aceptó dar la mano de su hija.

Se preparó el casamiento. Los viejitos estaban tan preocupados, porque pensaban en lo que ocurriría cuando supieran que su hijo era culebrón. El día del casamiento llegó el culebrón y toda la gente se asustó. La mamá de la princesa le decía que ¡cómo se iba a casar con un culebrón! Todos le decían lo mismo. Pero, la princesa dijo que se casaba, no más. Le dijo a su papá que si habían hecho el compromiso había que cumplirlo.

Así que el cura, todo asustado, les casó, y cuando dijo que el novio podía besar a la novia, el culebrón se enrolló en la princesa, y al momento de besarla, se convirtió en príncipe. Nunca antes habían visto a un príncipe más hermoso que ese.

Ahí quedaron todos contentos, y los príncipes se fueron a vivir al palacio. Pero, cuando se transformó en príncipe, el culebrón perdió la piel. El príncipe dijo que guardaran la piel, y le encargó a la princesa que nunca le hiciera nada, que tenían que mantenerla. Pero, un día, después de mucho tiempo, la princesa estaba aburrida con la piel, así que la echó a la chimenea: Se quemó.

El príncipe se enfermó: quedó casi ciego. Se convirtió en paloma y así llegó a la casa de los viejitos (sus papás). La princesa le salió a buscar, y cruzó un río para pasar donde una maci[2] para pedirle un remedio. Ella se lo dio. Con ese remedio llegó a la casa de los viejitos, y encontró al príncipe ciego. Entonces, ella le echó el remedio en los ojos, y de a poco, el príncipe volvió a ver.

Después regresaron al palacio y allí vivieron.


[1] Narrado por Andrea Raguileo, en 1992. Lo aprendió de su tía Isabel Melillán.
[2] Machi.

RELATO. CAMA ANTIGUA


El siguiente relato surge durante una conversación de sobremesa que tuvimos José Raguileo Ñancupil, Herman Raguileo Quintupill y Segundo Ñanculeo; hermano, primo y cuñado respectivamente, el día 2 de febrero de 1991, bajo la ramada y en el patio de nuestra casa, en Saltapura.

La traducción fue un ejercicio en el que me ayudó mi hermana Miriam, pues ella se desenvuelve bastante bien con el mapuzugun. El alfabeto usado es Raguileo, claro.

Para mis sobrinas y sobrinos.


CAMA ANTIGUA

Y así. Entonces, en el suelo, la cama.

Una Vez, alguien inventó. No hizo banquillo como ahora, si no un palo de honda. Cuatro palos de esos, enterrados en el suelo. Le ponían una varita aquí y otra allá y otra así. Entonces, ya no estaban a ras del suelo.

Fue el primer kaxvpentu que hicieron de catre. No ve que la tierra, también en el invierno, como que se humedece. Entonces, hay que hacerlo pvramtu.

Claro que sí. Entonces, ya no faltó un viejo inteligente... Con ese palo de honda - cawyo, se llama en mapuche - se enaltó la cuestión. Ya tenía una cama. Era como un catre.

Eso fue de los primeros inventos. Después vino otro y siguió la civilización. Ya salieron los clavos, la madera aserrada. El hombre más civilizado hizo un banquillo, para no andar buscando palos por ahí. De eso alcanzamos a conocer nosotros. Mi papá los hacía. Eso era algo mejor. Con una tabla encima, no más.

Yo conocí colchón de paja. La ñañay Konmey vino allí a arrancar trigo, me acuerdo. Mientras más grande era el trigo, mejor era. Todo el verano estaba haciendo una zalma.

La Mamita usaba, le gustaba eso. Era maestra. Lo hacían con cebada, también, o con avena. La cebada la sembraban, según, pa’ eso casi. La amarraban con lacito de junquillo: atado por atado, amarrado; para que no se desarme. Igual que los colchones. ¿No ve que los amarran? Con dos lazos: uno está pa’ arriba y el otro está pa’ abajo. Como una estera larga. Es complicado. No es llegar y hacerlo.

¿Saben por qué lo hacían así? Por que si se presentaba la oportunidad de levantar esa cama, llegaban y lo enrollaban y servía de asiento. Fácil.

Después vino la payasa, tipo colchón. Vino con el banquillo. Usaron sacos y el banquillo de tablas. Todo clavado. Eso ya fue más moderno. La payasa es otra cosa, es un saco relleno con paja, no más.


Relato entregado por: José Raguileo, Herman Raguileo y Segundo Ñanculeo, en Saltapura el 2 de febrero de 1991.

KUYFI GVTANTU

Kiñe rupa, kiñe ce zewmay. Zewmalay kiñe fankijo. Meli mamvj, cawyu lelu, rvgantukufi, mapu mew.Tukulelfigvn kiñe moñkojkvleci mamvj, faw ka kiñe tiyepvle, ka kiñe famgeci. Fey mew, zoy mvlewelay mapu mew.

Fey ci gvtantu, wune zewmaelci kaxvpentu. Pukem mew kay kvxafkey gvtantu. Fey mew mvley ñi pvramtual gvtantu.

Feleyci may. Fey mew, “faltalay” kiñe fvca wenxu kvme rakizuwamgelu... Fey ci mamvj, cawyu lelu - “cawyu pi ta mapuce” - pvramfi. Niey gvtantu. Kaxvpentu lelu.

Fey kiñe wunelelu zewmaelci pañilwe. Ka kiñe zuwam kvpay: Kvlafo xipay, ka zewmaelci mamvj. Zoy kvme rakizuwamlu wenxu zewmay kiñe fankijo, zoy kimtumal cawyu mamvj. Fey kimpafiñ iñciñ. Zewmakefuy ñi caw. Zoy kvmey. “Xafla” wente pvramkvnugey.

Iñce kimpafiñ zalma gvtantu. Ñaña Konmey gezupafi ti kexan kacija. Fey mew. Zoy fvxakelu kexan kacija, zoy kvmekefuy. Kom “verano” zewmakefuy zalma.

“Mamita” niekefuy, ka rume ayekefuy. Rume kim zewmakefuy. Zewmakefuygvn kacija zefada, ka afena mew, zoy elci zalmayal. Rvme jazu mew xapelkefigvn: kiñe, epu kvxvg xapeljeygvn, ta ñi pvzvmnual. Wigka gvtantu reke. ¿No ve que los amarran? Epu jazu mew: kiñe mincelelu, kagelu wentelelu. Kiñe fvxa “estera” lelu. Rume kvzawgey. Rume fali zewmageal.

¿Kimfimi cumgelu femgeci zewmakefuygvn? Zewma wixaygvn, xawunfugun fey anvpeyem mvlekefuy. Fácil.

Ka kvpay ci pinu gvtantu, colchónkvlelu. Akuy fankiju egu. Mvley zaku ka xafla fankiju. Kom kvlafagey. Fey ta, zoy wigkagvnen. Kiñe zaku apopinuley, fey mvten.


Traducción: Con la colaboración de Miriam Raguileo.

sábado, 20 de abril de 2013

JAPA (LLAPA)


Imagen: Japa (llapa), confeccionada por mi tía Guillermina Quintupill, a principio de los 90, en Concepción.
Materiales: lana artificial.
(La foto la tomé en 2012)

JAPA (LLAPA)


Imagen: Japa (llapa). Choapino logrado con la técnica cañuntuku (chañuntuku).
Confeccionado por mi tía Dominga Quintupill que ya no está con nosotros.
Material: Lana natural tinturada con anilinas y líquenes (los cafés).
La fotografía la tomé hace muchos años (en los 90 más o menos)

lunes, 8 de abril de 2013

BIBLIOTECA MAPUCHE



Tod@s invitad@s al lanzamiento de la Biblioteca Mapuche en Temuco.

La Biblioteca está pensada para ser un espacio cultural mapuche, autónomo y autogestionado
con apertura intercultural e intracultural que permita rescatar, resguardar y promover
elementos socioculturales del pueblo mapuche, a través de la colección, organización y difusión
de material bibliográfico y audiovisual que involucre temáticas del pueblo mapuche.
L@s esperamos este Viernes 12 de Abril desde las 17:00 hrs, en un ambiente familiar.
Calle Lautaro #367, cerca de "Plaza del Hospital"
Tendremos la siguiente programación:

Presentación de la Biblioteca Mapuche:
Gestores del proyecto
Poesía:
Alejandro Stuart, poeta y fotógrafo independiente.
Música
Jano Weychafe, músico
Nicolás Michel, músico.
Ülkantun
Joel Maripil, ülkantufe lafkenche.
Y más invitad@s por confirmar!!

Mizawün

La idea es que este mizawün/compartir comida, sea levantado por tod@s l@s participantes. La
invitación apunta a que tod@s colaboremos con comida, que en lo posible sea mapuche.
PD: Contaremos con una exposición fotográfica mapuche autogestionada, perteneciente al fotógrafo
independiente Alejandro Stuart.

Después del evento están todos/as invitad@s al local "Mapuche de Corazón" a compartir güxamtun
(conversaciones) escuchar canciones y música y a mover el kalül/ cuerpo.. mediante unos purun /
bailes ....Entrada gratis…… http://bibliotecamapuche.wix.com/inicio#!inicio/mainPage

viernes, 5 de abril de 2013

IMÁGENES. 7º MINGAKO KULTURAL

Las siguientes fotografías fueron tomadas por Justine o David.
(Para verlas en tamaño mayor, pincha sobre la imagen)


Imagen: ¡Imperdonable, esta vista aérea!


Imagen: Moli, urdiendo ¿por cuánta vez?


Imagen: Isi, su mamá, y ñarki.


Imagen: Erna, Moli e Isabel.

Esta secuencia es muy buena. Se trata de Koha tratando de entrar en "conversación" con Marcela.







Imagen: El descanso de la tercera edad.


Imagen: Marina y Carolina.


Imagen: Moli y Guillermina


Imagen: Público antes de comenzar el acto.
(Fernando, Marina, Olegario, Marta, Ricardo e Isi, Carolina y Marcela)


Imagen: Público.


Imagen: Ellas y otras asistieron al curso de dibujos en telar.


Imagen: Guille dando lo mejor de sí; pero, ellas (Isi y Marcela), al parecer, no muy convencidas.


Imagen: Ella sí, totalmente convencida... "Es papi". La tía, no sé por qué se oculta tras Heyeh.


Imagen: MI tía Guillermina, que por segunda vez viaja para acompañarme en esto del Mingako

miércoles, 3 de abril de 2013

ANSELMO RAGUILEO (FINAL)


Aproximación biográfica a Anselmo Raguileo

Erwin Quintupill

IV

Transcurridos más de veinte años de su deceso, de los acalorados discursos de principios de los 90 poco o nada queda, ya sea porque los protagonistas de entonces dejaron de existir o porque transmutaron a otras posiciones. En el intertanto, la organización mapuche Admapu se adjudicó junto a otras dos[1] el “Estudio para la definición de un grafemario para la lengua mapuche”, con fondos de la CONADI, el cual finalizó en el actual Azümchefe, un intento por oficializar una propuesta de escritura desde el gobierno chileno. En la presentación del Azümchefe[2], el Equipo Coordinador del Estudio dice: “Con esta iniciativa se dio un paso a la autodeterminación: el resultado es del pueblo mapuche y definido por él mismo, diferenciándose de aquellos que son para el pueblo mapuche y no definidos por éste” (CONADI, 1999:8).

Sin embargo, algunas organizaciones (Wittig, sin fecha) e intelectuales – de entre ellos, un lingüista (también mapuche) – utilizan el grafemario Raguileo, lo han retomado e intentan avanzar en la dirección propuesta por su autor. Como ejemplo se puede citar el caso de la organización Consejo de Todas las Tierras, el Taller David Cayuqueo (Santiago de Chile) y el profesor Tulio Cañumil, al otro lado de la cordillera, en Puelmapu. A propósito, dice el profesor Cañumil: El Grafemario Raguileo tiene la ventaja de estar pensado desde el punto de vista de un hablante del idioma, y en función de las características de la propia lengua” (Cañumil, 2011), no está “subordinado al alfabeto del idioma Español” (Cañumil, 2011), agregando que el resultado es un “alfabeto Mapuche adaptado a las particularidades del idioma, sin tener en cuenta la situación de diglosia en que el Castellano es el idioma dominante, sino poniendo a ambos idiomas en pie de igualdad” (Cañumil, 2011).

Cabe aquí recordar los postulados del Grafemario Raguileo y que son:

1.      Todo pueblo que conserva su lengua materna, debe considerarla en todos los casos como primera.
2.      Todo pueblo que conserva su lengua materna tiene derecho a adoptar el sistema alfabético que considere más adecuado para su escritura.
3.      En toda lengua, la relación que existe entre un grafema y el fonema que representa es totalmente convencional.
4.      Todo alfabeto debe contener todos los fonemas que posee la lengua, considerando en su conjunto todas las regiones en que ella se habla.
5.      En el sistema alfabético no debe incluirse los alófonos de los fonemas que representan pronunciaciones afectivas: meliorativas o peyorativas (Raguileo, A.).

Y un comentario final del mismo profesor Cañumil:

“Por tratarse de un alfabeto fonológico, en que cada sonido se representa con una sola letra, el Grafemario Raguileo es muy conveniente para escribir con cualquier teclado de computadora, o aún la más antigua máquina de escribir, y especialmente indicado para enviar mensajes de texto por teléfono celular.” (Cañumil, 2011), cuestión que alguna vez escuché decir a Anselmo Raguileo en Saltapura, a principio de los 80.


Imagen: Anselmo Raguileo con su hermano Juan Bautista Raguileo Lincopil.
Saltapura, 1982

FUENTES DE CONSULTA Y BIBLIOGRAFÍA

Entrevistas registradas

-         Ruby y Mónica Raguileo Ríos. Labranza, 8 de mayo de 2011.
-         Maximiliano Licanleo. Saltapura, 9 de abril de 2011.
-         Guillermina Quintupill. Concepción, 28 de julio de 2012.
-         Marina Reyes. Saltapura, 17 de diciembre de 2010.
-         Mireya Zambrano. Temuco, 8 de julio de 2012.
-         Rayeh Kvyeh. Temuco, 29 de noviembre de 2010.

Entrevistas no registradas

-         Myrians García. Temuco, diciembre de 2010.
-         Juan Bautista Raguileo Lincopil y Carmela Ñancupil. Saltapura, sin fecha.

Publicaciones electrónicas

Raguileo, Anselmo. Educación Bilingüe e Intercultural y el Alfabeto Mapuche, 1990. En: http://www.geocities.com/aukanawel/documentos/textos/ragileo/ragileo1.html
 
Villa Baier, Ingrid. Anselmo Raguileo. En www.enseñandoconamor.cl

Wittig, Fernando. La escritura en mapuzugun: alfabetos en uso y nuevos escenarios. Sin fecha, p. 8. En Internet.

Referencias

-         Cañumil, T. (2011) Estudio del idioma mapuche. Mapucezugun ñi gvnezuam. Primera edición, Florencio Varela: Xalkan. Internet.
-         CONADI. (1999) Azümchefi. Grafemario único del idioma mapuche.

Documentos no publicados

Raguileo, Ruby. Biografía Anselmo Raguileo Lincopil. Sin fecha.


[1] Folilche Aflaiai y Kellukleayñ pu zomo.
[2] Grafemario producido por la CONADI, presentado como “Grafemario Único del Idioma Mapuche”.

LIBRO: ARGENTINA ORIGINARIA


He encontrado un libro recomendable. Se llama ARGENTINA ORIGINARIA. GENOCIDIOS, SAQUEOS Y RESISTENCIAS, escrito por el periodista Darío Aranda. En él se informa acerca de la realidad histórica de los pueblos originarios en Argentina, entre ellos nosotros los mapuche.

Publicado por La Vaca Editores, en Buenos Aires (2010). Puedes bajarlo desde http://www.iwgia.org/publicaciones/libros, en donde encontrarás otros libros igualmente interesantes de conocer, que tratan de la realidad y problemas que enfrentan los pueblos originarios de América y de otras partes del planeta.



El índice resumido es el siguiente:

  • Dar testimonio. (La presentación)
  • Pasado-presente
  • Genocidios
  • Saqueos
  • Resistencias

La sección PASADO-PRESENTE se inicia con el siguiente fragmento:

Modesto Inakayal fue un reconocido cacique tehuelche, capturado y tomado como botín de guerra en la Campaña del Desierto. No fue encerrado en una cárcel, tampoco destinado a los campos de concentración, final común de las comunidades indígenas. El cacique Inakayal, junto a su familia, fue obligado a ser pieza de exhibición viviente en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata. Encerrado en el oscuro sótano del museo, debía posar semidesnudo; lo medían, lo pesaban, era un objeto de estudio. La sociedad “civilizada” le dio la peor condena: usarlo como conejillos de indias, exhibirlo, maltratarlo, forzarlo a deambular perdido, triste, humillado. La tortura duró dos años. Murió el 24 de septiembre de 1888. De inmediato su cuerpo fue puesto en exhibición al público. Recién un siglo después, en 1994 y tras reclamos de comunidades tehuelches, los restos del cacique fueron llevados a su territorio ancestral.

Similar padecimiento vivieron los caciques Foyel y Sayhueque, junto a sus familias[1]. “Los representantes de los pueblos originarios fueron exhibidos al público como fieras de zoológico”, denuncia el historiador y periodista Osvaldo Bayer[2].

El libro El racismo argentino, del Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social (Guias), recuerda el testimonio más recurrente y triste de Inakayal:

“Yo jefe, hijo de esta tierra. Blancos ladrones, mataron a mis hijos, mataron a mis hermanos, robaron mis caballos y la tierra que me vio nacer. Yo, prisionero”.

Campos de concentración.
Desaparecidos.
Torturas.
Asesinatos masivos.
Robo de niños.

Las cinco acciones fueron sistemáticamente ejecutadas por el imperio otomano, el nazismo y la última dictadura militar de Argentina. Los tres, a pesar de pertenecer a distintos momentos históricos, fueron reconocidos como genocidios. No se duda de esos crímenes de lesa humanidad.

A fines del siglo XIX el Estado argentino también creó campos de concentración, desapareció personas, torturó, asesinó y robó niños. Los pueblos indígenas estuvieron, como nunca antes en su historia, cerca del exterminio. Sin embargo, aún hoy, un gran sector de la sociedad argentina niega que haya sido un genocidio.

La Argentina moderna está construida sobre esa negación, la madre de todas las represiones.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial se juzgó a los responsables máximos del nazismo (Juicios de Núremberg). En Argentina, en 1985, se realizó el juicio a los ex comandantes que integraron las tres primeras Juntas Militares de la última dictadura. En la actualidad, tras resistir y anular las llamadas leyes de impunidad, en distintas ciudades del país están siendo juzgados y condenados los responsables militares y civiles de crímenes consumados durante la dictadura.

No hubo intención política de hacer algo similar hacia los crímenes de lesa humanidad cometidos contra los pueblos indígenas.

En: Aranda, Darío. Argentina Originaria. Genocidios, saqueo y resistencias. Lavaca Editora. Buenos Aires. 2010.


Imagen: Logko Inakayal.

[2] En Página 12, 19 de junio de 2010.